Bienal de Venecia: De la carta abierta a la huelga.

Abrimos este dossier sobre la 61 Bienal de Venecia. Reúne cartas, declaraciones y una selección de críticas que hacen parte de un debate en curso.

La apertura al público de la 61 Bienal de Venecia, el 9 de mayo, coincidió con la primera huelga cultural en los 131 años del evento, convocada en solidaridad con Palestina y por las condiciones laborales del sector cultural. Las tensiones comenzaron en octubre de 2025, cuando Art Not Genocide Alliance envió una carta a la Bienal exigiendo la exclusión de Israel. La carta, firmada por 236 artistas, curadores y trabajadores culturales involucrados en la edición, no recibió respuesta. El 3 de marzo de 2026, el delegado cultural ruso anunció el regreso del pabellón ruso a los Giardini después de dos ediciones de ausencia. El 13 de marzo, setenta y cuatro artistas y curadores invitados por Koyo Kouoh, fallecida en mayo de 2025, enviaron una carta al presidente de la Bienal, Pietrangelo Buttafuoco, y a la dirección de la Bienal, solicitando que se revocara la decisión de reubicar el Pabellón de Israel en el Arsenale, en proximidad a la exposición central «In Minor Keys», concebida por la recientemente por Kouoh. El 15 de marzo la Comisión Europea advirtió que la participación rusa violaba sanciones. El 22 de abril el jurado seleccionado por Kouoh anunció que no consideraría a Rusia ni a Israel para premios; el 30 de abril el jurado renunció en pleno. En distintas publicaciones se destacó el hecho de que se trataba de una muestra póstuma, completada por el equipo curatorial designado por Kouoh, que abría con un poema del poeta palestino Refaat Alareer, asesinado en Gaza en diciembre de 2023. El 8 de mayo más de cincuenta artistas se retiraron del premio sustituto y veintisiete pabellones cerraron sus puertas en huelga.

A continuación, los documentos del debate en orden cronológico.


2 de octubre de 2025 | Carta abierta de Art Not Genocide Alliance (ANGA)

ANGA, colectivo internacional de artistas, curadores y trabajadores culturales activo desde la edición 2024, envía una carta abierta a la presidencia y al consejo de La Biennale di Venezia exigiendo la exclusión completa del pabellón israelí de la 61 edición. La carta se apoya en el precedente de Sudáfrica –excluida de la Bienal entre 1950 y 1993 por su régimen de apartheid– y en las determinaciones de la Corte Internacional de Justicia sobre genocidio en Gaza. Cita las 24.076 firmas reunidas por la petición previa de ANGA en 2024 y advierte que la organización «aprovechará el movimiento para asegurar las máximas consecuencias reputacionales y económicas para la Bienal» si la dirección no responde antes del 15 de octubre. La Bienal no respondió.

«Después de más de 700 días de genocidio y 77 años de ocupación, apartheid y limpieza étnica, el pabellón debe permanecer cerrado.»

«Ningún artista o trabajador cultural debería tener que compartir plataforma con este Estado genocida. Mientras Israel exista por medio del genocidio, la limpieza étnica y el apartheid, no debe ser representado en la Bienal de Venecia.»

Lea la carta completa aquí


13 de marzo de 2026 | Carta abierta de los artistas y curadores de la 61 Bienal

En esta carta, setenta y cuatro artistas invitados por Koyo Kouoh piden la exclusión del pabellón de Israel, que fue reubicado cerca al Arsenale, lo que afecta la visión curatorial de Kouoh. En ella se señalan antecedentes institucionales –Sudáfrica (1968-1993), Rusia (2022-2024), la suspensión de pabellones en 1974 por la dictadura chilena– y a decisiones jurídicas externas, entre ellas la orden de arresto de la Corte Penal Internacional contra Netanyahu. Entre los firmantes: Carolina Caycedo, Alfredo Jaar, Sofía Gallisá Muriente, Natalia Lassalle-Morillo, Guadalupe Maravilla, Edouard Duval-Carrié, Eustáquio Neves y Lugar a dudas (Cali).

«La Biennale ha emitido una declaración de neutralidad; respondemos que permitir la participación de gobiernos que cometen activamente crímenes de guerra, atrocidades y genocidio no es neutral. Una comunidad de naciones solo puede existir si los estados son sancionados cuando violan de forma flagrante el derecho internacional y los derechos humanos.»

«Insertar el pabellón israelí en los espacios adyacentes a la exposición principal «In Minor Keys», concebida por Koyo Kouoh, irrumpe en contra de la visión curatorial de Kouoh, de su declaración curatorial y de los principios de solidaridad radical que articuló con claridad en toda su obra.»

Publicada originalmente en e-flux el 8 de abril de 2026, traducida y publicada por esferapública. Lea la carta completa aquí


22 de abril de 2026 | Declaración de Intención del jurado

Las cinco integrantes del jurado seleccionado por Koyo Kouoh —Solange Oliveira Farkas, Zoe Butt, Elvira Dyangani Ose, Marta Kuzma, Giovanna Zapperi— anuncian que no considerarán para premios a participantes de Rusia ni Israel.

Publicado por e-flux Notes. Lea la declaración aquí


30 de abril de 2026 | Renuncia del jurado

El jurado renuncia en pleno tras la falta de respaldo institucional a su declaración previa. Publicado por e-flux Notes.

Lea la renuncia aquí


1 de mayo de 2026 | Antonia Majaca, «¿De qué murió el León de Oro? Sobre el juicio y la negación en la Bienal de Venecia», e-flux

Ilustración de Tom Merry, St. Stephen’s Review, 1886.

Antonia Majaca, teórica y curadora residente en Venecia, desmonta la arquitectura legal e histórica de la Bienal. Uno de sus argumentos centrales es que el sistema de pabellones nacionales fue diseñado por el gobierno fascista de Mussolini en 1932 y reformado en 1938 bajo Giuseppe Volpi –industrial, ministro fascista y gobernador de la Tripolitania italiana– el mismo año en que el régimen promulgó las leyes raciales. Ese sistema funciona hoy exactamente como fue diseñado. La participación es función del reconocimiento soberano entre estados; ninguna otra consideración es admisible. Cuando el jurado intentó introducir el criterio de la Corte Penal Internacional, la Bienal lo rechazó como un gesto inadmisible.

Volpi construyó la Bienal y construyó la zona industrial de Marghera. La misma lógica extractiva –la concesión, la jurisdicción superpuesta, el híbrido público-privado– gobierna la institución cultural y el complejo petroquímico que envenena la laguna desde entonces.

En junio de 2024 el Comune di Venezia aprobó una concesión de noventa años para el pabellón de Qatar en los Giardini. En la misma sesión aceptó una donación de 40 millones de euros de Qatar Museums. Ningún pabellón permanente se había construido allí en treinta años.

«El jurado hizo su trabajo demasiado bien porque se atrevió a introducir un criterio de juicio donde la institución quería la ausencia de uno. El resultado: un voto masivo en el que nadie asume responsabilidad por el resultado.»

«La pregunta no es qué estados debería excluir la Bienal. La pregunta es si una institución que no puede soportar el peso de una sola obligación, que responde al nombramiento de la responsabilidad disolviendo la capacidad de juicio, puede reclamar legitimidad en absoluto.»

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1 de mayo de 2026 | Alex Ceball, «Bienal de Venecia, entre el activismo y la autonomía»

El texto destaca que la Bienal habría funcionado durante un siglo como «paraguas neutral» bajo el cual conviven naciones en conflicto, y que romper esa neutralidad amenazaría su viabilidad. Así mismo, se opone a que el equipo curatorial post-Kouoh se sumara al boicot en lugar de operar como «escudo institucional». Igualmente rechaza que el jurado haya trasladado el criterio de valoración del objeto artístico al expediente legal del Estado-nación.

«Al excluir a Rusia e Israel de la posibilidad de obtener premios basándose en procesos de la Corte Penal Internacional, el jurado desplazó el criterio de valoración del objeto artístico al expediente legal del Estado-nación. Este giro burocratiza el arte y subordina el talento individual a la conducta de los gobiernos nacionales.»

«La importancia de la Bienal de Venecia para el arte contemporáneo reside precisamente en su capacidad para sostener la contradicción. El prestigio veneciano se ha forjado permitiendo que lo sublime y lo abyecto coexistan en el mismo espacio geográfico. Si la curaduría actual busca «limpiar» el evento de cualquier presencia incómoda, lo que está haciendo en realidad es empobrecer el discurso artístico, reduciéndolo a una cámara de eco de valores pre aprobados.»

Publicado por esferapública. Lea el texto completo aquí


5 de mayo de 2026 | Ben Eastham, «61 Bienal de Venecia, In Minor Keys», e-flux Criticism

«Si debo morir», Refaat Alareer. 2023

Eastham empieza su artículo destacando el gesto potente de colocar al ingreso del Arsenale una tira de tela donde está impreso «Si debo morir», del poeta palestino Refaat Alareer, escrito semanas antes de que fuese asesinado con su familia en Gaza en diciembre de 2023. Luego pasa a señalar la desorganización de la muestra en los Giardini. Atribuye el desorden a la ausencia de la curadora y propone que la huella de Kouoh habita en el trabajo continuo de quienes ella formó; no en esta muestra póstuma.

«Dicho sin rodeos, hay demasiadas obras apretadas en estas salas, el montaje es un desorden, y los compromisos declarados con la resistencia política y con la poesía como medio para articular con precisión posiciones excéntricas se disuelven en atmosféricas éticas y en una indecisión generalizada sobre la función del arte en medio de un colapso aterrador de los órdenes establecidos.»

«Tal vez sea natural que el intento de varios colaboradores por realizar la visión multifacética de una curadora colapse en incoherencia, en ausencia de esa persona que la articulara. Pero la influencia de cualquier figura significativa es incalculablemente difusiva.»

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6 de mayo de 2026 | Lanre Bakare, «La protesta de Pussy Riot en la Bienal de Venecia obliga al cierre temporal del pabellón ruso», The Guardian

Manifestantes de Pussy Riot frente al pabellón ruso. Foto: David Levene. The Guardian

Se trata de un reportaje que documenta dos protestas el mismo día: Pussy Riot frente al pabellón ruso y Art Not Genocide Alliance (ANGA) frente al de Israel. Destaca la decisión del Reino Unido de no enviar funcionarios al evento, así como la advertencia previa de la Comisión Europea sobre la violación de sanciones por la participación rusa.

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6 de mayo de 2026 | Ben Davis, «Primeras impresiones de una Bienal de Venecia desgarrada por el presente», Artnet

Una pintura de Maria Magdalena Campos-Pons, en homenaje a Koyo Kouoh y Toni Morrison, en el Pabellón Central. Foto: Ben Davis.

Davis destaca una serie de propuestas –Big Chief Demond Melanchon, Tammy Nguyen, Guadalupe Maravilla, Ayrson Heráclito– y señala que los temas dominantes de la muestra son la corriente principal de las bienales recientes. Su argumento más fuerte es contextual: el evento opera bajo condiciones institucionales en crisis –jurado renunciado, premio sustituido por voto popular, funcionarios que no asisten– y la curaduría misma impide separar la muestra del momento político.

«La nota dominante de la exposición es tan potente que se pueden perder algunos de sus matices importantes. Un tema discreto pero claro de «In Minor Keys» es el reaprovechamiento productivo de los legados de artistas del canon moderno euroamericano.»

«La curaduría ha hecho prácticamente imposible comentar este show con honestidad sin mencionar Palestina. Un poema sobre Gaza, «Si debo morir» de Refaat al-Areer, asesinado por un ataque aéreo israelí en diciembre de 2023, es lo primero que uno ve al entrar al Arsenale.»

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8 de mayo de 2026 | Jenny Wu, «La Bienal de Venecia 2026 es arte de bienal por antonomasia», ArtReview

«El fin del mundo» Alfredo Jaar. Foto: Luca Zambelli Bais. Cortesía de La Biennale di Venezia.

La autora destaca las obras de Sohrab Hura, Rose Salane, Alfredo Jaar. Luego pasa a argumentar que la muestra reproduce los rasgos formales del «arte de bienal» –seductor visualmente, investigado con responsabilidad, culturalmente portátil, diplomático– y que esa fórmula busca operar como protesta sin demandas concretas. Lo verdaderamente póstumo, propone, no es Kouoh sino el modelo mismo de Bienal.

«Esto es arte de bienal por antonomasia: visualmente seductor, investigado con responsabilidad, culturalmente portátil y diplomático, una protesta conducida con eslóganes en letra pequeña y sin demandas concretas. Termina sintiéndose cada vez más sin vida, como una reliquia de una era pasada de globalización neoliberal.»

«In Minor Keys es lo que se ha llamado una «exposición póstuma» —debido a la muerte súbita de Kouoh el pasado mayo— pero quizá lo que realmente se llora es la institución de la bienal misma: la fantasía de unas Olimpiadas culturales donde los antagonismos políticos pueden sublimarse temporalmente a través de la experiencia estética y el comentario eufemístico.»

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8 de mayo de 2026 | Eddy Frankel, «¿Qué nos dice del estado del mundo una mujer nadando en orina?», The Guardian

«Tu pis se filtra y se alimenta al tanque»… Florentina Holzinger en el Pabellón de Austria. Foto: David Levene. The Guardian.

Frankel escribe la crítica más mordaz y la más amplia del dossier. Cuestiona el concepto curatorial –en un mundo en colapso, una bienal sobre «descanso espiritual» suena fuera de tiempo– y la define como una muestra «curada por comité», sin cohesión. Señala que la energía artística estaría no en la muestra oficial sino en proyectos no oficiales repartidos por la ciudad, como es el caso de Gabrielle Goliath en una iglesia tras la cancelación del pabellón sudafricano, Lawrence Abu Hamdan, Belarus Free Theatre.

«Casi termina antes de empezar. La Bienal de Venecia de este año lleva meses desgarrándose: países que no se presentan, artistas despedidos, exposiciones canceladas, financiaciones retiradas. Hubo peticiones y protestas mucho antes de que un cuadro colgara de una pared. El jurado renunció días antes de la inauguración; luego renunció Irán; luego, la Comisión Europea. Hubo protestas contra Israel y Rusia durante la preview, artistas fueron a huelga y obras fueron reemplazadas por instalaciones de banderas palestinas.»

«Un equipo curatorial de cinco personas tomó el relevo en ausencia de Kouoh, y se nota. Esta es una exposición curada por comité. Las dos muestras centrales en los Giardini y el Arsenale son un desorden vasto y casi incomprensible de obras totalmente dispares y pobremente mediadas… Eso es lo que pasa cuando tu tema curatorial es tan vago: puedes meter cualquier cosa junta y sentir que has cumplido con el encargo.»

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8 de mayo de 2026 | Declaración de retiro de los premios «Visitor Lion»

Más de cincuenta artistas de la muestra principal y dieciocho pabellones nacionales se retiran del premio sustituto en solidaridad con la renuncia del jurado del 30 de abril. La declaración es escueta —tres líneas y la lista. Entre los firmantes de la muestra principal: Alfredo Jaar, Walid Raad, Cauleen Smith, Otobong Nkanga, Sofía Gallisá Muriente, Carolina Caycedo, Guadalupe Maravilla, Tabita Rezaire, Sohrab Hura, Natalia Lassalle Morillo, Sally Mizrachi, Sammy Baloji, Éric Baudelaire, Joana Hadjithomas y Khalil Joreige, Vera Tamari, Mohammed Joha, Avi Mograbi, Hagar Ophir. Entre los pabellones nacionales retirados: Bélgica (Miet Warlop), Luxemburgo (Aline Bouvy), Francia (Yto Barrada), Eslovenia, Letonia, Lituania, Suiza, España (Oriol Vilanova), Países Bajos, Polonia, Ecuador (pabellón completo, con Tawna Collective), Irlanda, Kosovo, Finlandia, República Checa y Eslovaquia, Chipre.

«A 8 de mayo de 2026, los abajo firmantes —artistas de In Minor Keys, seleccionados por Koyo Kouoh, Directora Artística de la 61 edición de La Biennale di Venezia, y de pabellones nacionales— nos retiramos de la consideración para los premios «Visitor Lion». Lo hacemos en solidaridad con la renuncia del jurado seleccionado por Koyo Kouoh.»

Publicado por e-flux Notes. Lea la declaración aquí


8 de mayo de 2026 | Hakim Bishara, «Una huelga histórica interrumpe la Bienal mientras miles marchan en Venecia», Hyperallergic

Personas marchan en Venecia durante una huelga histórica de la Bienal por Palestina y los derechos laborales, el 8 de mayo de 2026. (foto Hrag Vartanian/Hyperallergic)

Reportaje sobre la primera huelga cultural en 131 años del evento. Bishara documenta el cierre parcial o total de veintisiete pabellones nacionales, la marcha de miles hacia el Arsenale –cerrado y barricado por policía antimotines– y los gestos de artistas dentro de la muestra: Tabita Rezaire añadiendo banderas palestinas a su instalación, Alfredo Jaar exhibiendo un cartel con la frase «Palestine is the future of the world». La huelga es resultado de meses de organización del Art Not Genocide Alliance (ANGA) junto con algunos sindicatos y los grupos italianos Sale Docks, Mi Riconosci? y Biennalocene.

«Vengo de una familia de sobrevivientes de genocidio, y el genocidio es personal, pero también cualquier persona, creo, con conciencia moral, debería darse cuenta de que lo que está sucediendo es un genocidio y oponerse a ello como pueda.» —Nina Katchadourian

«Ningún artista o trabajador cultural debería tener que compartir plataforma con un Estado que perpetra un genocidio.»

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Entre octubre de 2025 y mayo de 2026, el debate sobre la 61 Bienal se desplazó de la carta abierta al jurado, de la reseña a la huelga, de la institución al gesto colectivo. Los documentos reunidos muestran un campo en disputa. Este dossier se actualizará en las próximas semanas con nuevos textos a medida que el debate avance.

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