El portal de esferapública entra en su habitual pausa de fin de año. Regresaremos en enero con impulso renovado y nuevas líneas de trabajo. A continuación, un breve resumen de las reflexiones -enlace a los textos al final- que han acompañado las propuestas del Premio Luis Caballero, que la semana pasada inauguró su última muestra.

Durante 2025, el seguimiento en esferapública a las propuestas nominadas al Premio Luis Caballero se fue armando como una suerte de relato fragmentado. El punto de partida fue «El Hueco», de Santiago Reyes Villaveces, donde las particularidades del espacio público bogotano «entran literalmente a la Galería Santa Fe: baldosas defectuosas, charcos y desniveles trasladan al interior la violencia silenciosa de la infraestructura bogotana y cuestionan qué significa convertir ese deterioro en materia de premio».

El recorrido continúa con «Anoche a la medianoche», de Ricardo Muñoz Izquierdo, que desplaza la atención hacia otro tipo de experiencia: «más allá de la sátira, la obra activa un dispositivo mayor, la historia como espectáculo pedagógico. Aquí, lo grotesco no es solo una estrategia estética, sino una crítica a la forma en que la historia ha sido enseñada».

Luego, el texto sobre «Arquitectura emocional. Cobijos y moradas», de Angélica Teuta, donde «lo táctil, lo sensorial y lo experiencial se convierten en ejes centrales. Por eso la exposición dialoga de manera natural con un público infantil, que reconoce con facilidad el sentido de juego y exploración en su recorrido».

El cierre con «Sin ningún lugar a donde ir», de Azul y Lindy Márquez, reubica el premio en el terreno de la memoria traumática: «el archivo de Armero se presenta amansado gracias a una puesta en escena que contiene y tramita plásticamente la fuerza brutal del registro y la mediación televisiva y periodística que la caracteriza».
Leído en conjunto, este recorrido no solo da cuenta de cuatro exposiciones; revela algo más profundo: el Premio Luis Caballero se ha consolidado como un espacio de ensayo crítico, un terreno donde el arte no se conforma con representar, sino que se atreve a interrogar —la ciudad, la historia, la infancia, el duelo.
Le invitamos a leer en este enlace los artículos de Isabel Cristina Díaz, Carlos Camacho y Elkin Rubiano en torno a las propuestas del Premio Luis Caballero.