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Cat.: info1. En ocasiones la persistencia a la identidad, a la aparición bajo un rostro, un nombre, son la afirmación de un Yo que se expone en una sociedad. Esa sociedad, motora, una serie de disposiciones parciales con relación a aquellos valientes expuestos: nótese la parcialidad de uno de los personajes iconos de la ocultación norteAmericana, el Capitan América (El que sólo pudo ser consistente en una etapa específica, la guerra fría). Creo, todos los enmascarados son parciales. Obedecen a consecuencias diversas. Cada uno, en su nicho, en su agotable batalla. En el momento en el que termina, la capucha varía, muta, mutando con ella al encapuchado y todo su aparataje, su movimiento. En este sentido, comparto el texto del No-Encapuchado Arcos Palma. Aunque, encapucharse un poco, le sentaría bien para escapar de aquellos villanos (Ospina) que sólo ingresan para puntalar, para, cual presidente de Cocacola, afirmar una secuela de valores que, a su parecer, son los que sostienen un grupusculo tan amplio como su compañía.
2. En la manera en la que se plantean las relaciones telmáticas, el anonimato es insoslayable: Pierre Levy, afirmaba que la internet conducía a la sociedad a un nuevo nomadismo. Añadiría, como suele ser la lógica de la manada nómada, los rostros se desfiguran en funciones, los nombres en disposiciones, la palabra en acto…. En ese caso, jamás se presenta una voz que se enfrenta a otra en cara y discurso. Hay enfrentamientos, si, pero, con lanza y cuerpo. El nombre se diluye… Por caso, para citar un ejemplo: la persecución del capitan Achab a mobidic. Tal vez, perseguir la nominación en un plano tan abierto (mar abierto) sea lo que condene a Achab a la impercepción. Devenir imperceptible. Tal vez, la fuerza de la atracción, sea, como suele suceder en este foro, el de la afirmación, el pleito banal y ególatra. Seguramente… Achab….
3. Un encapuchado más. O, no, perdón, un “Sin rostro” más. En este caso, recomendaría al señor Palma, pensar en darle un giro a su texto. Ya que no sólo han existido los encapuchados. También existen los anónimos, los transformistas, los pseudónimos…. (Cómo es el caso de los textos anónimos adjudicados a Spinoza sólo por reconocer en ellos, algo semejante al tratado… La ética -según leo, usted entiende de qué le hablo). Qué mejor medio que éste para todos aquellos que borran su palabra en función de los dedos en las teclas, que borran su rostro tras la pantalla?
anónimo