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Jaime Ávila, Talento pirata ca 2013. Impresión digital. Obra presente en el ciclo de exposiciones Colomborama, Oslo, febrero-junio, 2013.

Pongámonos serios: tenemos Mágister en hacernos zancadilla. Por ejemplo, al pensar en la postergadísima internacionalización del arte contemporáneo local, si el proyecto es iniciativa de un curador nativo, seguramente obtendrá proyección limitada. Al contrario, cuando un investigador extranjero mira hacia acá, suceden los milagros. Es algo que dicta la tradición: para que sepamos cómo somos y qué hacemos, nada mejor que ver qué dicen los especialistas provenientes de fuera.

Repasemos: hace décadas una crítica argentina organizó la presentación de algunos artistas locales para un evento en México, y sí, sufrió el clásico chauvinismo en que somos tan versados, pero no importa, el arte moderno local demostró estar a la altura de los mejores. Luego, en la Bienal de Arte de Coltejer o el Coloquio de arte no Objetual, los especialistas extranjeros declaraban -y, creo, no por decencia ante sus anfitriones-, que la producción nacional ofrecía fascinantes sorpresas.

En la década de los ochenta, especialistas provenientes de la industria académica estadounidense y europea intervinieron como jurados del Salón de Artistas a partir del cual, por coincidencia histórica, una sola artista nacional comenzó su implacable carrera hacia el éxito. Posteriormente, en 1992 y con la ayuda de prominentes curadores internacionales, la oficina curatorial del Banco de la República organizó la muestra Ante América. A partir de allí dio inicio la breve consagración de una prometedora generación de artistas que terminó viviendo de dictar clases. Luego, llegaron las becas para curadores. La tarea estaba hecha: la mayoría de artistas organizaba exposiciones por sus propios medios mientras los curadores becados los “descubrían” al rato.

Durante la primera década de 2000, no pasó nada. Mientras en la actual, apareció un interesante experimento: bajo la gestión del artista Marius Wang se planeó durante arios meses la presentación de un grupo de artistas criollos en una ciudad de Noruega. Para muchos, la cuestión fue reseñable mas no analizable. Nadie se ha preguntado públicamente cómo logró realizar ese proyecto este investigador o en qué nivel se dio el apoyo de los especialistas nativos que ya todos conocemos junto con sus becas,  salas de investigación, investigaciones, viajes y demás.

Entonces, si desea enterarse mejor y alegrarse únase a la página de Facebook de esta propuesta. Y si las preguntas de esta otra entrevista que va a leer sobre el proyecto le parecen previsibles, aburridas o tendenciosas, por favor, pase a la que apareció en el Periódico Arteria.

Se lamenta haber interrumpido a Wang con la petición de llenar este cuestionario: Lo lamento Marius Wang.

 

— Guillermo Vanegas

Edwin Sanchez Insercion en circuito ideologico 1

GV: ¿Hasta cuándo va Colomborama?

Marius Wang: … se extiende hasta finales de junio 2013.

GV: ¿Dónde estudió usted?

MW: Inicié mis estudios en Oslo en una escuela de fotografía bajo la dirección del professor Robert Meyer. Luego hice mi BA en la Academia de Artes de Bergen (Noruega)  y en 2009 inicié una maestría en Photographic Studies, de la Universidad de Leiden (Holanda).

GV: ¿Mientras estudiaba hizo algún tipo de profundización en curaduría o gestión de proyectos?

MW:  Sí. Como parte de la maestría había estudios de curaduría, concentrados dentro de los campos de fotografía e imagen, pero con una aproximación muy amplia y progresiva en el sentido de desarrollar proyectos multi-plataforma. Igual, dentro de mi práctica como artista siempre he trabajado con distintas aproximaciones a la curaduría.

GV: ¿Cuando inició su trabajo con El Parche, en Bogotá, había adquirido algún tipo de experiencia curatorial en espacios similares de Noruega?

MW: En Oslo nunca hemos tenido un espacio similar a El Parche, pero en la época en que trabajábamos acá, junto con Olga Robayo y Herman Mbamba, creábamos instalaciones que generaban espacios para encuentros y escenas para compartir experiencias. En este sentido, ya veníamos haciendo lo elemental de El Parche. La diferencia es que ahora tenemos un lugar y nos hemos pasado al centro de Bogotá.

Carlos Bonil y Miguel Kuan durante la inauguracion de Bogotapolis

GV: ¿Qué clase de propuestas desarrollaron en El Parche?

MW:  El Parche inició como una residencia para artistas y curadores noruegos que querían venir a Bogotá a realizar proyectos, talleres o exposiciones. Así mismo los  introdujimos a la multi-realidad Colombiana y su escena de arte. Sin embargo, no sólo abrimos para ser un lugar para “extranjeros”; también queríamos desarrollar un espacio cultural que estuviera integrado en la escena local. A partir de esta idea iniciamos una curaduría orgánica mezclando proyectos locales con muestras y visitas de artistas extranjeros.

GV: ¿Aun sigue funcionando ese lugar? ¿Bajo qué forma?

MW: Sí. Mientras estamos en Noruega los artistas brasileros, Danilo Volpato y Wallace Masuko, siguen haciendo proyectos en el lugar. Me gusta mucho la idea de tener otros curadores en residencia –creo que hay que ampliar la idea de qué es una residencia, cómo puede funcionar y cómo hacerla durar.

Jaime Avila Talento Pirata

GV: Sé que me desvío un poco, pero el tema me apasiona ¿Podríamos ampliar un poco eso? ¿Para usted qué es una residencia, cómo puede funcionar y cómo la haría durar?

MW: Pues, creo que una residencia debería ser un espacio transitorio donde residen personas, obras, artistas, fiestas, exposiciones, comidas, charlas… un espacio donde fluyen muchas cosas diferentes para que se generan encuentros distintos entre personas es fundamental. También es importante mantener una estructura muy plana, abierta, orgánica y espontánea, así creo que de pronto se puede vivir, sentir y trabajar algo de la tal contemporaneidad.

GV: Bien, ahora retornemos al objetivo de esta charla: ¿Qué es Colomborama?

MW:  Colomborama es el resultado de haber trabajado y vivido entre Bogotá y Oslo los últimos 16 años. Cuando llegué a Bogotá en 1996 conocí una ciudad y una escena de arte muy diferente a la que se ve hoy día. Este cambio es algo que quiero mostrar llevando una tajada de la escena de Bogotá e insertarlo en lugares correspondientes acá en Oslo. La idea de Colomborama es generar una presencia continua y variada de artistas colombianos en la ciudad de Oslo durante cuatro meses.

GV: ¿Por qué eligió a Oslo? ¿Hay algo especial que crea relacionar a ambas ciudades? ¿Allá también cuentan con baluartes de la corrupción similares a los nuestros?

Creo que el mundo es redondo y que al final del día hay relaciones por todas partes. Oslo y Bogotá han sido las dos ciudades que conozco por haber vivido y trabajado entre ellas durante los últimos 15 años. Siempre hemos hecho proyectos interculturales entre ambos países y ahora fue posible hacer una muestra con artistas colombianos acá. Son mundos muy distintos pero igual comparten muchas cosas – una, y de pronto la más importante, es que ambas, Oslo y Bogotá, son ciudades que existen bajo cierto imaginario. Y creo que a partir de lo imaginario es donde mas fácil se pueden generar relaciones y experiencias reales.

Wilson Diaz Jardines de coca

GV: ¿Podía describir las cinco muestras de que se habla, muuuuy superficialmente, en los medios?

MW:  Colomborama consta de varios proyectos y exposiciones, y todos los artistas que participan en Colomborama viven y trabajan en Colombia. La muestra principal es Bogotapolis, con la que se inauguró el proyecto en el Stenersenmuseet. Esta exposición reúne obras de 11 artistas contemporáneos que se aproximan a la ciudad y su esfera en sus proyectos. También tenemos una muestra indivual con el trabajo Damn Right! – Norwegian Wood? de Humberto Junca Casas en Tegnerforbundet (La asociación de dibujantes).

GV: En esta muestra se presentarán solamente las sillas y brazos de mesa intervenidos por Junca o se añadió algo más?

MW: El trabajo de Damn Right! – Norwegian Wood? se hizo especialmente para Colomborama y la muestra en Tegnerforbundet. Es una continuación de la obra que hizo Junca en 2006, pero esta vez ya la idea era crear el salón completo y poniendo en diálogo los logos de bandas del Black metal noruego con imágenes de la historia violenta de Colombia. Llevamos los nueve pupitres que consta la obra hasta Oslo y quedo increíble!

GV: Bien, continuemos…

MW: … También hay una individual de Angélica Teuta en Fotogalleriet, pero antes tenemos una muestra “Post Mortem” de El Bodegón en Dortmund Bodega. En relación con esta muestra, también se organizará una conferencia sobre la naturaleza de los espacios e iniciativas manejados por artistas.

Miguel Kuan Gorzobia

GV: ¿Y esta conferencia la dictará alguien diferente a Víctor Albarracín, pero perteneciente a tan amplio grupo de artistas que participaron en la proyección de esa institución?

MW:  Sé que El Bodegón fue una iniciativa que involucró a muchas artistas de la escena de arte en Bogotá, y la idea con la muestra es ver qué se queda de este tipo de iniciativas y cómo se puede mostrar en una manera “post-mortem”. He tenido diálogos con Víctor Albarracín sobre este tema y lo que se va a mostrar. Como pieza clave tenemos traducida y subtitulada al inglés la película de Mordiéndonos la Cola, producido por Jimena Andrade y Marco Moreno. Pero también se ha hecho una publicación editada por Albarracín que se mostrará junto con otro material “raw” de lo que se hizo en El Bodegón. La conferencia que se realizará en relación con esta muestra va a enfocarse a la naturaleza de este tipo de iniciativas y estamos juntando un panel amplio con personas de varios campos del arte, noruegos y extranjeros.

GV: Perfecto, continuemos…

MW: … A finales de Mayo viene el artista Mauro Renato Benavidez a realizar su proyecto Trashpical que consta de varios performances en el espacio público y también un seminario sobre su investigación de la fiesta como performance y el performance como fiesta.

En la misma época también traeremos al colectivo de Hip-Hop, Crack Family, representados por Cejaz Negraz y Manny. Crack Family surge de los barrios en Ciudad Bolívar y aca en Oslo van a realizar varios conciertos y un trabajo en colaboración con la agrupación Breaknecks que tiene su base en el “sur” de Oslo.

En general en todos los proyectos he tratado de generar y encontrar cruces entre los dos contrastes que son Bogotá y Oslo.

GV: ¿Qué entidades noruegas le colaboraron? ¿Cómo?

MW:  Principalmente hemos recibido auspicio del Consejo de Cultura de Noruega, la Associación de Fritt Ord (Palabra Libre) y algo de las instituciones que hacen parte de Colomborama. Aparte de esto el productor TrAP (Transnational Art Production) ha colaborado económicamente en el proyecto.

GV:  Jaime Cerón sale muy bien en las fotografías de algunas inauguraciones ¿Qué entidades colombianas le colaboraron? ¿Cómo?

MW:  Recibimos cinco viajes por parte del Ministerio de Cultura. Esto fue muy importante para poder contar con la presencia de artistas y músicos en Oslo para la inauguración. También hicimos un kick off de Colomborama donde tuvimos una presentación de la banda Mugre junto con dos propuestas de la escena underground de noise-electromecánico de Bogotá por parte de Casi y Trilobite.

GV: Dentro de la selección curatorial que se ha difundido, aparece el nombre de José Restrepo, un artista generacionalmente -bastante- alejado del resto de participantes. ¿Qué lugar cumple la obra de ese productor dentro de su investigación, funciona como un trabajo de apertura, tránsito o cierre?

MW: Es cierto que José Alejandro Restrepo es un artista bastante alejado generacionalmente de los otros artistas del proyecto. Pero cuando vi su obra El Caballero de la Fe, un video donde utiliza un archivo de noticiero de la toma del Palacio de Justicia, me pareció una referencia importante no sólo para dar un trasfondo del contexto en que crecieron los otros artistas participantes, sino también para mostrar a José Alejandro Restrepo como una figura histórica dentro de la escena de arte en Colombia. El trabajo de Restrepo hace parte de la exposición Bogotapolis, que también une otras generaciones de artistas como Wilson Díaz y Jaime Ávila, hasta artistas emergentes del momento.

GV: Perfecto. Está claro que Colombia puede reflejarse en Colomborama, pero ¿Colomborama podrá verse en Colombia?

MW: En el momento no está planeado mostrar Colomborama allí, pero de pronto se realiza alguna muestra que funcione por lo menos como un resumen de lo que se hizo acá.

GV: ¿O itinerará a otros lugares?

MW: Colomborama fue curada para ser mostrada específicamente en Oslo, pero obviamente el proyecto y la idea se pueden realizar en otros lugares también, sin embargo, hasta el momento no hay planes concretos.

GV: ¿El programa de conferencias de Colomborama, se transmitirá por web ó quedará registrado en algún dominio?

MW: Vamos a realizar unas conferencias dentro del proyecto de Colomborama, pero no hemos pensado que se transmitan por web, por lo menos no en vivo. Igual, vamos a hacer registros de los eventos y las conferencias, entonces de pronto lo subimos luego al portal de www.colomborama.net 

GV: ¿Se publicará un catálogo de la exposición?

MW: Se hizo un tipo de publicación para el proyecto donde se presentan las diferentes muestras y los artistas que hacen parte de Colomborama. La publicación es una mezcla entre catálogo y guía tipo festival que se distribuye gratuitamente en los diferentes sitios donde se realizan las muestras, y otros lugares culturales en Oslo. Vemos la publicación como una plataforma autónoma e independiente del proyecto que puede difundirse a un publico más amplio.

GV: ¿Qué autores escribirán allí?

MW: Aparte de las presentaciones de los artistas y las diferentes muestras, la publicación también incluye un texto escrito por Natalia Gutiérrez y otro por parte de Jaime Cerón.

GV: Muchas gracias. Un abrazo.

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