El desastre de unos premios para el arte contemporáneo

Los premios en arte siempre han generado todo tipo de discusiones, ya sea porque se otorgan -o se dejan de otorgar- o por la misma institución de un evento con premios. En España han ido más lejos: El Instituto de Arte contemporáneo decidió entregar sus premios imitando del modo “mediático” en que se hace en los Premios Goya, los Oscares y los Globos de Oro…
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Bienvenida

De hecho, me pregunté en las razones que llevaron al Estado local a negociar con los propietarios de Lia Lab. Quiero decir, si ese sitio ya ha demostrado con creces su versatilidad para recibir muestras de arte, proyectos de tesis y simulacros de ferias con una sola galería, ¿fueron esos los criterios de contratación que llevaron a decidir que allí habría de funcionar la viajera Galería Santa Fe?
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Mosqueteros, hegemonía, instituciones (primera parte)

El último artículo que Guillermo Villamizar publicó en Esfera Pública, me hizo volver a hacerme una pregunta que me surge frecuentemente cuando leo sus artículos o los de otros autores como Lucas Ospina y Carlos Salazar: ¿Qué diablos entenderán por arte político? A mi modo de ver, cada nueva obra de arte implica la posibilidad de redefinir lo que arte político puede significar (claro está, también implica la posibilidad de repetir modelos que la preceden o de defender la “autonomía” de la obra ante cuestiones políticas-¿pero es dicha autonomía, autonomía de pensamiento en artista?).
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