¿Por qué de repente ahora todo debe procurar sentido?

El próximo jueves 31 de marzo de 2011 se realizará sin permiso en el Museo de Arte de Pereira la socialización de la galería Sisben, un espacio de apropiación.

En este escenario expositivo se ha proyectado la reja metálica y la cruda arcilla resinosa por la palma cerosa algunos dispositivos que sirven de soporte para la obra bidimensional de registro de acontecimientos variados de arte o el entorno artístico tecnológico apropiado para el desarrollo de acciones o eventos arte.

El Museo Tecmit influye en la región desde dos lineamientos de creación para la investigación, a saber, declive argonovisal a 30 grados describiendo la pendiente telúrica del museo de Arte de Pereira, lugar en declive psicogeográfico y encuentro de emisión irénico. Sobre esto último ya existen diversos pronunciamientos, en particular rescatamos de la cartilla proyecto editorial arte el comentario del beato Rigoberto (siglo XII, abadía Conceles, alto pirineo francés, de idioma Catalán cerrado) . Dice el beato F, o , Rigoberto F, dos de las formas como mejor se le conoce luego de desafiar la vertiente longitudinal que marca los 3 grados norte occidente de la cúpula crítica arte generacional ubicada en el ala norte del edificio mítico Museo tecnológico y de arte contemporáneo de la Universidad Tecnológica de Pereira en Colombia, “ resumidas las cuentas, ahora se presenta el momento de participar en algo que produzca sentido: hielo en sangre roja de pollo mancillado, comensal salubre y ala ganadora de exiguos libros sin nombre”.

La Galería Sisben sólo utiliza los espacios con sus significados, nada más. Ahora el Museo F, de fisicidad creíble emula la amistad como principio o gesto de curaduría. Queda en algo incierto el principio social que se debate o la función relacional de la directriz del escenario apropiado para la memoria inmediata. Por supuesto no entraremos a debatir el por qué de la función del arte para la gente, no tanto para el público, ya que, así como bien lo enuncia crípticamente Rigoberto F de lo que se trata es de participar en un “algo” que produzca sentido.

El Museo Tecmit propuso no hace mucho tiempo una acción de reconocimiento de lo social dado en la participación, también con la triste premisa de encontrar sentido. Nos preguntamos que el hielo en sangre roja dictaminado con superbia por el literato beatificado F ya debió, en su momento de tención crítica, inscribir a una buena profundidad ese pasado inmediato de que habla la crítica curadora Rosa Angel en su ya famoso y citado libro sobre las recetas para ganar enemigos con facilidad. ¿Por qué de repente ahora todo debe procurar sentido? Al parecer, no podemos alejarnos, por lo menos conscientemente del sentido, ya que inevitablemente caeríamos en un lugar neutralizado  gris, por no decir gris magnantina, único vestigio de color fulgurante extraído de los moscardones coléricos que merodean lastimeramente el prisma de cristal del museo Tecmit en épocas de lluvias y mierda humana.

He pretendido alejarme del sentido, no lo voy a negar, ahora que ya entiendo mi papel en el cuadrilátero donde pelea el enfermo mental reconocido por sí mismo en el reflejo y el asesino de padres y violadores de madres. No, no lo voy a negar a pesar del durísimo prólogo del libro de los encierros publicado por la exigua y pobre anterrectoría roja (corte vicérricas del anonimato y la limosna). Allí, en ese texto lamentable en referencias metafóricas, encontramos retratos de elegantes señores ingenieros sedientos de cuadros grandes y llamativos, un tanto inseguros de querer en sus casas imágenes con sangre o babas de galanes jóvenes e inexpertos en el manejo de la diplomacia. Todo esto nos lleva, increíblemente, al sentido ya que, como vemos, se procura una creación y con ella un abandonarse tranquilo sobre arenas inseguras. En otras palabras el sentido consiste en ser serio.

La galería Sisben no ostenta permiso alguno para generar un evento de apertura de sí misma en una institución arte. De hecho, la galería Sisben cuenta con ese no contar con permiso para accionarse, ya que cumple a cabalidad su mecánica de funcionamiento mediado en la manifestación clara y directa de un propósito. Aquellos que deseen participar pueden allegar el día 31 de marzo una obra MAESTRA  o en camino para alcanzar su maestría de creación estética, para ser representada y exhibida en el espacio de la galería, que a todas luces, es un espacio apropiado temporalmente. El Museo Tecmit simplemente podría no hacer nada, pero el sentido fuerza al grupo curatorial y de gestión «cultura de pasado inmediato» a hacer algo, con el objeto de continuar transmitiendo una voz, un estado, una situación en contexto, fuera del Museo de Arte de Pereira pero substancialmente pertinaz y dentro del nutriente mítico conceptual del Museo Tecmit y su espacio de proyectos galería Sisben.

Varios literatos profesionales han llamado la atención sobre aspectos meramente formales acerca del proceso de convocatoria y el uso de publicidad con algún dejo de engaño, pero las pruebas objetivas acusatorias fácilmente perdieron su efectividad cuando la producción del otro sentido, esta vez, sentido del arte a secas, nos arrojaba hacía la bahía estéril de la institución arte fuertemente atacada con puños arte por Salsita.

El sentido entonces, además de consistir en ser un artista serio, tiene que ver con la profesionalidad artística del fabricar barquitos de papel mientras se labora, quizá como una bondad más de los archivos enmohecidos y algunos calcinados que reposan en los viejos anaqueles empotrados de la fuente energética del Museo del niño cíclope. Los barquitos lograrán la participación y la relación afanosamente convocada en tiempos de carestía y cansancio también ideológico, independiente del gusto o la muerta cultura.

La clave de todo este asunto galerístico y de proyección social, tiene que ver con la tarea enunciativa e iniciática del vestigio fósil argumentado en extrañas filosofías clavijeras entre quebradas donde el profesor chamán salsita y púgil nada pueden ya satisfacer: nos encontramos en las manos de la ignorancia.

Museo Tecmit

http://museotecmit.blogspot.com/2011/03/imagen-de-paisaje-psicogeografico.html