Quantcast

El graffiti como política de ciudad

Toxicómano. Intervención en la Circunvalar con 86. 2017.

La discusión que se ha generado en torno a los graffitis de Bogotá no debe entenderse terminada y por el contrario, como controversia debe aprovecharse para generar una crítica en torno a la aceptación o no del grafiti, no solo como una manifestación que pueda considerarse artística, sino también respecto del medio a través del cual se produce y que necesariamente implica su exhibición pública. El graffiti no debe ser una política de un alcalde que al terminar su periodo cambie, sino una política de ciudad.

El graffiti o en general el arte urbano… “más que un estilo artístico, es un auténtico movimiento y una cultura que todos los protagonistas alimentan y comparten.. Su aprendizaje  es intenso y codificado[i]”. Por la importancia  y  relevancia que ha adquirido, el graffiti ha comenzado a incluirse en las clases de arte de algunos colegios de Bogotá. Los niños y jóvenes están creciendo con esta nueva posibilidad de conocimiento, que hay que seguir cultivando y sobre todo desligar de los conceptos de vandalismo, delincuencia y violencia.

Actualmente el graffiti y muralismo tiene diferentes fines: artísticos,  varios artistas urbanos  que pintan en nuestra ciudad hacen parte de galerías nacionales como internacionales, sin embargo parte primordial de su concepto es el de pintar en las calles porque tienen una idea clara que el arte es para todos y el graffiti es su materialización; Urbanos, diariamente turistas de todo el mundo pasean por las calles disfrutando de este arte, estudiando sus paredes y adentrándose a barrios y calles antes solas convirtiéndolas en centros turísticos, comprando en cafeterías y generando seguridad. Sociales; es una alternativa para los jóvenes no solo como oportunidad artística, sino como espacio que brinda la posibilidad de manifestar  y expresar sus posiciones, sentimientos y reflexiones  dentro y en torno de la sociedad.

Barranquilla se quiere posesionar como un referente de muralismo gracias a KillArt un festival de arte urbano con más de 1.000 metros intervenidos y con el patrocinio del sector privado. Bogotá está entre las 10 ciudades más importantes de arte urbano del mundo,  gracias a que tenemos artistas profesionales, es decir que se dedican a hacer grafiti y muralismo en nuestra ciudad, como en el mundo entero como  cualquier otro trabajo  digno. El buen graffiti y muralismo no solo es arte,  tiene un concepto y una reflexión detrás de él, creo importante empezar a darnos cuenta que tenemos un gran potencial como ciudad que apoya el  arte urbano, no desaprovechemos esta oportunidad, sería muy triste que nuestros artistas decidan empacar sus maletas.

En lugar de censurar el graffiti y asociarlo con la criminalidad y el robo de recursos públicos, la Administración Distrital debería establecer los parámetros para que los graffitis puedan darse en Bogotá. Actualmente en ciudades como Lisboa, es la misma Alcaldía quien les da una partida de dinero a los artistas urbanos, porque el graffiti evita la degradación de las fachadas históricas. Esta iniciativa la ha convertido en una ciudad que tiene arte de alta calidad en sus fachadas postulándola como una Ciudad Museo  de cielo abierto. Dentro de su alcaldía tienen aproximadamente 5 funcionarios públicos quienes tienen diferentes objetivos como convencer a los vecinos para pintar  sus casas o edificios en mal estado y de esta manera reducir el vandalismo, otro funcionario documenta, archivando las fotografías para dejar un legado histórico, otros se dedican a la gestión de esta política pública.

Es cierto que monumentos públicos no deben ser objeto de graffitis, salvo que medie un permiso de la entidad a la que pertenece. También hay que recalcar que en muchos casos el graffiti es una petición que le hace una entidad pública o privada al artista, por qué se ha demostrado que un buen graffiti aleja rayones, inseguridad y vandalismo. Es un generador de espacios de encuentro y de cultura, como es el caso del artista JR con su proyecto Women are heroes, que tuvo el objetivo de destacar el papel de la mujeres en Kenia, Sudán, Sierra Leona, Liberia y las  Favelas de Rio de Janeiro; o L´ATLAS quien desarrolla un universo pictórico a través de la tipografía, sus proyectos se han visto en varios espacios públicos entre ellos La Plaza del centro del Georges Pompidou (Francia). En la Biblioteca Nacional en Bogotá (2015) los artistas urbanos: Erre, Toxicómano y Lesivo hicieron  una reinterpretación de Antonio Nariño y se escogió el graffiti como medio para hacerlo.

Sin embargo y aún sin perjuicio de las declaraciones dadas por el alcalde, no es exacto considerar que el Distrito esté en contra de toda manifestación que tenga que ver con el graffiti. Deben establecerse escenarios de concertación que sin desconocer los aspectos positivos de los mecanismos existentes atiendan las necesidades y retos actuales, incluyendo a los diferentes sectores y actores del arte urbano. De ese modo y de manera concertada, establecer parámetros y condiciones claras, cuyo objetivo sea canalizar y permitir la realización de graffitis y muralismo, la cual conduzcan a potencializar  como expresiones artísticas urbanas dentro de los espacios que ya existen y dando a   conocer nuevos, para crear oportunidades de cultura, turismo y economía naranja.

La administración debería convocar y vincular al sector privado como lo hace en el Programa Desmarginalizar con la alianza de Pintuco, a que conozca y le apueste también al graffiti y muralismo para recuperar zonas o potencializarlas, como ha ocurrido con Ciudad Mural en Puente Aranda que en conjunto con el Centro Creativo Textura (iniciativa privada) se ha convertido en un espacio importante para la ciudad en temas de cultura, arte y moda. En varios murales de Filadelfia (USA), hay una placa con información sobre  quiénes lo diseñaron, pintaron y apoyaron en la ejecución (sponsors).

Renovemos la ciudad con políticas ciudadanas, que atiendan a la identidad de Bogotá (quienes somos ahora) cómo queremos ser y ser vistos por los demás.

 

Inés Elvira Morales

 

[i] Danysz Magda. ”Antología del Arte Urbano”.Editions Gallimard Collection Alternative. Francia 2016.

#PolíticaEditorial

Desde febrero de 2017 la política editorial de [esferapública] estará enfocada en propiciar la reflexión en torno al archivo de debates y textos a través de proyecto #LeerLaEscena. Por esta razón, en el portal se estarán publicando análisis de debates, entrevistas y lecturas en voz alta con el ánimo de revisar temas sobre los que se debate reiteradamente (crítica al arte político, el estado de la crítica, especulación y mercado, espacios de artistas, museos y espacios de arte en crisis) y, a partir de esta revisión, replantear formas de discusión, políticas editoriales y, si es el caso, una nueva plataforma para [esferapública].
460 consultas

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *