Por mucho tiempo he dejado de participar en este foro pues me parece que el tono del diálogo termina siempre en un sin salida lleno de vindicaciónes.

No he encontrado que se hable de manera particular sobre arte sino sobre asuntos sucedáneos; de hecho el arte está por lo general ausente de este foro y solo sus rastros, su reflejo y el gran andamiaje del dialogo parásito son el foco de lo “pertinente”.
Un monosabio gurú conminó a todos aquellos que ejercemos una labor relacionada con la producción plástica a que nos retirásemos de ellas para ejercer otro tipo de acciones más útiles como la pedagogía o la intermediatización estética. ¿Si todos devenimos estudiosos visuales en manos de quien queda la producción del objeto visual?

Ciertos artistoides que han pedido la destitución del dogma se han instaurado paradójicamente como críticos de arte pero su estrategia de ironización no obedece más que al ansia de protagonismo y a la frustración de quien no ha podido ser ni buen artista, ni buen fabulador, ni siquiera buen bufón. Mucho embone de citas “inteligentes”, “pertinentes” y “actuales”. ¿Pero de la guayaba qué? Mucho tilín y nada de paletas.

Pobres de los nuevos artistas engañados por sus pedagogos infames.

Nadín Ospina
Artista