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Pensar la Escena: artistas y colectivos en Cali

La discusión que se ha venido desarrollando durante las últimas dos semanas en torno al Salón Regional de la Zona Pacífico, refleja fuertes tensiones, rivalidades y discrepancias en la escena artística de Cali, en la que tradicionalmente han predominado los colectivos de artistas y la capacidad asociativa.

El trabajo de artistas en equipo no sólo se ha dado en colectivos y espacios no institucionales. En el año 2008 Cali fue sede del 41 Salón Nacional de Artistas, cuya curaduría estuvo a cargo de tres artistas locales (Oscar Muñoz, Wilson Díaz, Jose Horacio Martínez y Bernardo Ortíz) y la curadora argentina Victoria Noorthoorn.

Este Salón introdujo una serie de cambios a nivel curatorial que se han replicado en los siguientes salones. Uno de estos cambios consistió en invitar artistas de otras nacionalidades como estrategia para poner en diálogo la producción local con la internacional. El modelo generó en su momento un intenso debate donde se cuestionó la labor de los curadores por relegar a un segundo plano las muestras de los Salones Regionales, al tiempo que recibía buena crítica por la curaduría en la que participaron artistas de otras nacionalidades. La discusión tuvo una secuela en el pasado Salón Nacional y posiblemente se reactivará una vez se anuncie en las próximas semanas la plataforma curatorial del próximo Salón Nacional.

Con la realización del 41 Salón Nacional en Cali, el Ministerio de Cultura buscaba fortalecer la escena local y “proyectar a Cali como un importante centro para las artes plásticas en Colombia”. Sin embargo, a los quince días de terminar el Salón, el Museo La Tertulia se vio obligado a cerrar por deudas con los servicios públicos.

En un artículo publicado el año pasado en Arcadia, el curador Juan Sebastián Ramírez presentaba un panorama institucional un tanto desolador, lo contrastaba con el trabajo que históricamente han realizado los artistas, que en definitiva es lo que ha dado a su campo artístico fortaleza y visibilidad a nivel nacional e internacional:

“Desde los entes del gobierno local no existe un apoyo real pues su política cultural se limita solo a los llamados “indicadores de asistencia”, dirigiendo casi la totalidad de sus recursos a eventos masivos, frente a los cuales las artes plásticas no pueden competir. En consecuencia, los recursos destinados a las instituciones son mínimos y los destinados a los demás agentes del campo (artistas, curadores, investigadores, gestores) son nulos. Por su parte, la mayoría de las instituciones permanecen arraigadas en una política cultural de antaño en la que se ven a sí mismas como prestadoras de servicios más nunca como agentes transformadores del campo. Mientras en ciudades como Bogotá y Medellín, desde hace al menos una década, para la mayoría de las instituciones la profesionalización del campo se ha vuelto una preocupación, en Cali este salto parece que aún está por darse. La realidad es que lo que las instituciones locales llaman promoción del arte no se traduce en el fortalecimiento de la escena local. Por el contrario, sus políticas de austeridad unidas a una serie de prácticas non sanctas, han terminado instaurando lo que puede denominarse como una “política sistemática de precarización del campo artístico local”

Igualmente, Ramírez menciona que por esta precarización sistemática, gran parte de los artistas que tienen entre 30 y 45 años (Verónica Lehner, Ana María Millán, Bernardo Ortiz, Alex Rodríguez y Giovanni Vargas) se van de la ciudad y cierra señalando que “a pesar de esto, por fortuna, al menos por ahora, Herlyng Ferla, Éricka Flórez, Adrián Gaitán, Mónica Restrepo y Juan David Velásquez se empeñan tercamente en producir desde Cali. Sin embargo, la pregunta es: ¿por cuánto tiempo?”

La Escena del Arte en Cali  [Esferapublica] en Mixcloud

A comienzos de este año esferapública publicó esta conversación con el artista caleño Leonardo Herrera en torno espacios e iniciativas de artistas en Cali. Se recomienda el uso de audífonos.

Por la misma época, el portal de la Colección Cisneros publicó el siguiente artículo que daba cuenta de la escena del arte en Cali, activada principalmente por los colectivos de artistas, a pesar del muy escaso apoyo institucional.

 

CALI

La unión hace la fuerza

Las ciudades periféricas se presentan como un campo fértil para las estrategias de producción y difusión alternativas en el mapa latinoamericano. Cuando la oferta artística escasea, el tejido cultural se puede establecer a través del trabajo en equipo y la ciudad de Cali lo ha demostrado con creces. Ya sean artistas jóvenes tratando de encontrar un nicho para su producción a través de estrategias colectivas, o artistas consolidados que gestionan nuevas fórmulas para detonar la escena de la ciudad, en Cali el unir esfuerzos e ideas ha resultado la fórmula más efectiva.

Lugar a Dudas se ha establecido como el epicentro artístico y cultural de la ciudad, a partir del cual se han ido dinamitando varias iniciativas. Alrededor de este espacio dirigido por Oscar Muñoz y Sally Mizrachi, orbitan gran parte de los artistas y de la producción del momento. Se trata de un lugar para el acontecer, que fomenta el conocimiento, facilita el desarrollo de procesos creativos y provoca la interacción de la comunidad con las prácticas artísticas.

Lugar a Dudas

Lugar a Dudas

Además de la sala de exhibiciones con una programación bastante dinámica, buscan transformar la experiencia del transeúnte a través de su programa de exposiciones en La Vitrina, así como con su centro de documentación, que posee la colección más grande de libros y documentos especializados en arte contemporáneo en la región.

Lugar A Dudas

Lugar A Dudas

En ciudades con escaso marco institucional y alejadas del circuito contemporáneo global como Cali, a veces la única manera de acceder a las obras icónicas es a través de internet o publicaciones, lo que dio pie al programa de reproducciones efímeras: CALCO (Cali Contemporáneo).

A todo esto se unen los ciclos de cine semanales, conversaciones y encuentros, residencia para artistas y curadores, publicaciones y el único programa de becas para producción artística en Cali, BLOC, creado por ellos junto a otras instituciones.

También como iniciativa de Oscar Muñoz para promover la producción cultural y fomentar el coleccionismo, surge La Sucursal. Esta entidad privada sin ánimo de lucro se dedicaba, en un primer momento a adquirir las obras de La Vitrina, y posteriormente se ha conformado como centro de estudios que propone métodos híbridos que permiten el encuentro entre diferentes presiones artísticas.

A partir de las líneas de investigación del grupo se desarrolla el programa expositivo, que a su vez va configurando y dando forma a la colección.

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La Sucursal. De izquierda a derecha: Katherine Agredo, Leonardo Herrera y Lorena Diez.

Uno de los miembros del equipo, el artista Leonardo Herrera, fue uno de los fundadores del colectivo Helena Producciones. Entre otros proyectos –contaban incluso con un programa de televisión-, organizaban el festival de performance de Cali, que se llegó a posicionar como el más relevante del panorama latinoamericano.

De izquierda a derecha fila de arriba: Mauricio Vera, Ernesto Ordóñez, Giovanni Vargas, Ana Millan, Leonardo Herrera. De izquierda a derecha fila de abajo: Diana Lasso, Wilson Diaz, Andres Sandoval.

De izquierda a derecha fila de arriba: Mauricio Vera, Ernesto Ordóñez, Giovanni Vargas, Ana Millan, Leonardo Herrera. De izquierda a derecha fila de abajo: Diana Lasso, Wilson Diaz, Andres Sandoval.

En esta imagen de 1998 estaban realizando una jornada de conferencias en la Cámara de Comercio, donde se incluyó un día de performance en el Coliseo del colegio Santa Librada.

También parte de LUGAR a DUDAS, Breyner Huertas, con la divagación como punto de partida, y Hermes Acosta como alter ego escritor, distribuye su microrevista “Letra pequeña”, y forma parte del colectivo Objeto, junto a Hermann Yusty.

Objeto se centra en torno al grabado contemporáneo, explorándolo por medio de la interacción directa con los contextos o, como ellos dicen, un contenedor cuyo arte no es el contenido sino que el acontecimiento artístico en sí.
Objeto. Hermann Yusty y Breyner Huertas.

Objeto. Hermann Yusty y Breyner Huertas.

De nuevo del mismo epicentro de trabajo, Diana C. Torres Avellaneda pertenece a otro colectivo que tiene un origen bastante particular, llamado Descarrilados[1]. El colectivo comenzó  en 2005 con el proyecto “El tren de los curados”, en el interior de una serie de vagones de un tren que explotó cargado de dinamita en 1956.

Actualmente son seis los integrantes, y sus ejes son el trabajo de intercambio y trueque y la movilidad, como en esta imagen de su proyecto Canómadas.
Descarrilado

Descarrilado

El artista Iván Tovar, también parte del equipo de LUGAR a DUDAS, cuenta cómo ese afán expositivo ha llevado a los artistas incluso a hacer exposiciones en casas de amigos, como aquí donde muestra su propia cama convertida en escultura, en una exposición realizada en una casa del barrio de San Antonio por el colectivo Circular Contemporánea.

Obra de Iván Tovar como parte de la exhibición titulada "Asueto Internacional de Arte de Cali" realizada por el colectivo Circular Contemporánea, en una casa del barrio San Antonio.

Obra de Iván Tovar como parte de la exhibición titulada “Asueto Internacional de Arte de Cali” realizada por el colectivo Circular Contemporánea, en una casa del barrio San Antonio.

Circular Contemporánea, en marcha desde hace 10 años y con más de 37 exposiciones en su haber, surgió para promover la cooperación entre artistas y plantear un acercamiento entre instituciones e iniciativas periféricas. Como antecedente de este colectivo hay que señalar una serie de colectivos de artistas autónomos (como Adrián Gaitán, Carolina Ruiz, Sergio Zapata, David León, Jimmy Villegas, Lisseth Balcázar, Daniel Tejada, Marcel Narváez o Diego Tamayo) que desde 2004 realizaron exposiciones e intervenciones en espacios no covencionales, entre ellas las Artistadas, el proyecto “El Camión”, o el “Asueto internacional de arte contemporáneo

Imagen del ultimo proyecto Circular Presents de Circular Contemporáneo con sus cuatro integrantes, Daniel Tejada, Sergio Zapata, David León y Adrián Gaitán durante la inauguración de la exposición Obras Apócrifas.

Imagen del ultimo proyecto Circular Presents de Circular Contemporáneo con sus cuatro integrantes, Daniel Tejada, Sergio Zapata, David León y Adrián Gaitán durante la inauguración de la exposición Obras Apócrifas.

Circular Contemporánea

Circular Contemporánea

Proartes también se creó por un grupo de amantes de la cultura en 1979 como institución sin ánimo de lucro para apoyar las artes y las letras. Frente a él, elCentro Cultural de Cali, un edificio de Rogelio Salmona, sede de actividades, exposiciones y tertulias.

Proartes

Proartes

El programa de la sala de exposiciones de la Escuela de BBAA se define en grupo por comité, y las exposiciones son coordinadas por la artista Mónica Restrepo, que también pertenece a otro colectivo: La Nocturna, junto con Éricka Florez, Herlyng Ferla y Hernán Barón. Surgió en 2013 y la ausencia de un espacio no es importante para ellos pues priorizan el nivel discursivo. Buscan diferentes espacios para albergar sus proyectos, centrados en cuatro objetivos: fortalecer el discurso en relación con Cali, la relación entre ficción y documento, la experimentación de formatos y el pensamiento material.

De izquierda a derecha: Mónica Restrepo, Ericka Flórez y Herlyng Ferla. La foto fue tomada por el cuarto integrante, Hernán Barón, a las afueras del Motel Condoricosas de Cali.

De izquierda a derecha: Mónica Restrepo, Ericka Flórez y Herlyng Ferla. La foto fue tomada por el cuarto integrante, Hernán Barón, a las afueras del Motel Condoricosas de Cali.

Herlyng Ferla también está trabajando junto con Riccardo Giacconi en Reuniendo Luciérnagas, inspirada en la iniciativa Ciudad Solar, que se desarrolló como una suerte de comunidad de creadores impulsando el desarrollo de diversas manifestaciones artísticas entre 1971 y 1977. Reuniendo Luciérnagas surge como un espacio para el diálogo y conexión de diferentes prácticas culturales, así como investigación de las prácticas colaborativas generadoras de cultura de la región.
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Logo del grupo que a su vez es un afiche comisionado a la artista bogotana Ana Montenegro, basado en un estilo gráfico muy particular de la ciudad de Cali.

El colectivo más reciente, La Balsa, funciona como una oficina de acción artística que investiga y experimenta con procesos de trabajo que permitan abrir la producción al ámbito económico y social actual. Se propone encontrar caminos alternativos para expandir su práctica a partir de ejercicios de hibridación.

Matthias Dolder y Diana Moreno de La Bolsa. Como debut del colectivo han presentado Paisajes Alterados, un proyecto de intervención en el Jardín Botánico de Cali.

Matthias Dolder y Diana Moreno de La Bolsa. Como debut del colectivo han presentado Paisajes Alterados, un proyecto de intervención en el Jardín Botánico de Cali.

Finalmente, uno de los ejemplos más antiguos de iniciativas surgidas a partir del asociacionismo en la ciudad es El Museo de la Tertulia. Tiene su origen en  las reuniones de un grupo de amigos para discutir temas políticos, culturales y literarios durante la dictadura de Rojas Pinilla.

El museo se mantiene con ese mismo espíritu de diálogo y reflexión, sobre las bases de un antiguo balneario natural. Su colección se caracteriza por la especialización en obra gráfica del continente americano.
Museo de la Tertulia

Museo de la Tertulia

Si bien es cierto que adoptar un modus operandi en colectivo es una manera de intentar responder a un contexto artístico emergente, subsanando carencias institucionales y de mercado, es claro que en Cali esta energía ha trascendido esta motivación práctica, ubicando a la ciudad como un enclave artístico en el cuál se privilegia la acción grupal, la libre circulación de ideas y el esfuerzo colectivo para generar pensamiento crítico.

 

Blanca de la Torre*

publicado el pasado 21 de enero en el portal de la ColecciónCisneros

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[1] El colectivo empezó con 14 estudiantes del Instituto Popular de Cultura y en la actualidad son 6, incluyendo a dos de los que en el 2005 fueran profesores que animaron a los estudiantes con este proyecto: Florencia Mora y Gonzalo González. Los demás: Jaes Caicedo, Viviana Guarnizo, Alfonso Correa y Diana Carolina Torres.

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