En buena fe (Carolina Ponce de León, Beatriz Gonzalez, Eduardo Serrano)

Yo sí estaba cerca de Beatriz, pero jamás he sido una vocera de sus posiciones y opiniones. Créanme, no es algo que ella necesite. Siempre la he respetado. He admirado su pasión intelectual por el arte y la historia, su mente inquisitiva y brillante, su humor, su radicalidad política, su idealismo por querer profesionalizar las instituciones con las que se ha involucrado, la generosidad con la que compartió su conocimiento para formar sucesivas generaciones de artistas, curadores, o historiadores del arte, el atrevimiento lúcido de sus teorías culturales, en fin. Tanto! Ella es una mujer y una artista compleja y excepcional. Punto. Tiene razón Eduardo: nunca se me ocurrió disentir de sus opiniones. ¿Que es apasionante? Sí. Intransigente? A veces. Y? Es preferible tener peso en la cola que rabo de paja…
       Leer