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Saint Yves Saint Laurent

Kunstomerservice es el nombre que Andrés Londoño ha propuesto para delimitar el tipo de actividades y proposiciones que demarcan su interés dentro del campo del arte. Se trata de un dispositivo cultural que se nutre tanto de las formas de apropiación que promueve el ámbito público acerca de las prácticas del arte, como de los intercambios y reelaboraciones con otros frentes y dimensiones intrínsecos a dicho campo. En ese orden de ideas, funciona con un doble código cultural, que actúa según unas coordenadas precisas dentro del ámbito especializado y de acuerdo a otras premisas en el ámbito social en general. Sin embardo ambas se basan en un mismo tipo de experiencia: la ilusión, que es la estructura de base de la visualidad.

La visualidad se suele definir simultáneamente como la construcción social de la visión, tanto como la construcción visual de lo social. En resumidas cuentas es lo que sustenta el acto de ver. Hablar de ilusión puede llevar a cruzar la “alta” y “baja” cultura dado que es una palabra que se enlaza tanto con la pintura en trompe l’oeil como con los actos de magia y prestidigitación. Incluso enlazando rasgos de estas dos acepciones se pueden mencionar las “apariciones”, de carácter metafísico y místico, que llevan a diversas personas a ver o creer ver (que en verdad no son cosas tan distintas) toda suerte de emblemas o iconos en la mas amplia y heterogénea gama de objetos y lugares. En Colombia se han visto imágenes de deidades religiosas en peces, tubérculos, panes e incluso manchas de humedad, por lo que se hace notoria la manera como la palabra imagen procede del concepto de lo imaginario, que no es otra cosa que el dominio de la fantasía. Cada cosa que tomamos como imagen es el resultado de un proceso perceptivo, por lo tanto refracta la realidad exterior al cuerpo a la vez que refleja el propio transfondo cultural y simbólico que estructura dicho cuerpo.

El proyecto “Humedades”, de Kunstomerservice, se sustenta específicamente en este tipo de fenómenos llegando a recrearlos con minuciosidad. El nombre alude en particular a esos tipos de apariciones que son imaginadas a partir de manchas de humedad o rastros de moho sobre las paredes. Las imágenes que parecen emerger de esas huellas, son a veces personalidades del campo del arte, o del mundo de la política y están siempre a medio camino entre la mancha informe y la ilusión reconocible. Por esta vía este proyecto parece desarrollar las implicaciones de sentencia de Phillip Johnson, pronunciada a finales del siglo XX, según la cual “los museos son las catedrales de este siglo”. El proyecto “Humedades” se vale de las veneraciones que suscita la actividad artística dentro del campo social, para indagar potencialmente acerca de la manera como el arte conjuga verbos disímiles e incluso antitéticos en una sola frase. Solo basta observar las disyuntivas que suscitan las obras más enfáticamente políticas una vez ingresan al mercado para darse cuenta de esto. La fe que guía el enlace entre el campo social y el arte recuerda lo que decía Susan Sontag al señalar que el arte funciona como una forma secular de creencia.

Por eso Andres Londoño señala que “Humedades” también deja notar la irrevocable vocación de degradación y diseminación que persigue la ilusión imaginaria, sobre todo cuando se ingresa en estos terrenos confusos y contradictorios de las disputas simbólicas de legitimidad institucional. Para el espacio de exhibición de la Alianza Francesa, Kunstomerservice planea cultivar una “humedad contundente”, que de origen a la aparición de un personaje, cuya fisonomía puede ser o no descubierta en primera instancia por los visitantes. Esta aparición conmemora de manera crítica un acontecimiento acaecido hace pocas semanas en el mercado artístico global. Contradiciendo la crisis que afecta en general a los mercados, se produjo una serie de records de ventas en la subasta de la casa Christie’s dedicada a la colección de Yves Saint Laurent, reconocido como icono de la moda francesa moderna. Sin embargo los records de la subasta no se debieron a la venta de sus prendas icónicas, sino a sus diversas colecciones de objetos que incluían entre otras cosas un amplio conjunto de piezas de arte moderno.

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De ese modo, tras su muerte y después del inquietante éxito de sus colecciones, aparece la efigie de Yves Saint Laurent en medio del crecimiento de una mancha de humedad sobre las paredes de la sala de exhibiciones de la Alianza anticipando una hipotética santidad de este personaje, que ya por lo menos dejó sentir su extraña presencia en el ámbito del mercado del arte y cuyo apellido parece vaticinar, según lo señala Kunstomerservice, ese destino.

Curaduría: Jaime Cerón

Kunstomerservice / Andrés Londoño

Lugar: Cra 3 # 18 – 45. Sede centro. Bogotá.

Horario: Lunes a viernes de 8:00 a 19:00. Sábados 7:00 a 12:00

Abril 29 a 30 de Mayo 2009

info:

www.kunstomerservice.com

www.kunstomerserviceart.blogspot.com