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Vistazo crítico al decepcionante performance de Tania Bruguera

taniabAnoche, con gran expectativa el público esperaba presenciar el performance de Tania Bruguera, la artista cubana invitada al Hemisférico del Performance que se lleva a cabo en la Universidad Nacional de Colombia en asocio con el Instituto de New York. El edificio de la Escuela de Bellas Artes de la Universidad, estaba atiborrado de espectadores deseosos de ver su obra y la de Gómez-Peña que se presentaría simultáneamente en el mismo edificio. La espera fue larga, la artista cubana quería lleno total. Y así fue. Ella toma el micrófono y se dispone a presentar la obra como una presentadora de televisión que anuncia que es lo que vamos a ver los telespectadores al mejor estilo de un programa latino de Miami: habrá una mesa “con los actores del conflicto colombiano”. Acto seguido vemos subir tres personajes quienes encarnan a un paramilitar, a una desplazada y a una guerrillera. Mientras estos personajes cada uno a su manera respondía a la pregunta ¿qué es para usted un héroe? El público aplaudía tímidamente después de cada respuesta. Algunas respuestas fueron conmovedoras otras no tanto. El show, continuaba mientras el público esperaba que algo trascendente sucediera.

La atención del público comienza a dispersarse a medida que una mujer pasa entre los asistentes ofreciendo cocaína en una bandeja de vidrio. La gran mayoría no consumió coca, por recelo, o simplemente por miedo a ser juzgado en público de drogadicto. Pero lo que es cierto es que la bandeja se vació tres veces y seguía circulando. Hasta ese momento, no se había logrado el escándalo esperado quizá por la misma artista que sonreía nerviosamente mientras veía pasar la bandeja de coca, como si era lo único que le interesara. El discurso de los personajes se había silenciado por el ruido que generó la cocaína que circulaba.

Este acción comenzó a aburrir a los espectadores que salían del recinto para ir a presenciar el performance de Gómez-Peña, a ver “si se salva la noche” según le oí a un exigente espectador. Yo salí inmediatamente después de Mario Opazo, Gómez-Peña, Doris Salcedo, Jaime Iregui, María Elvira Ardila, Raúl Christancho entre otros que quitaron el lugar. Afuera había una pantalla retransmitiendo el performance de Gómez-Peña, pues el recinto donde se presentaba estaba atiborrado de gente.

De un momento a otro afuera de la Escuela, la transmisión se interrumpió y vimos a David Lozano uno de los curadores de la muestra condenar públicamente el hecho de haber consumido coca. El director de la Escuela de Artes Plásticas, Nelson Vergara, anteriormente había también condenado el hecho y un estudiante airado se unió a la condena incitando a los consumidores a que “dejaran de pensar con la nariz”. Otro estudiante salió a la defensa diciendo que era hipócrita condenar algo que era normal y cotidiano. Un asistente participante del hemisférico, venido de otro país, y visiblemente afectado por haber consumido el polvillo blanco, defiende el hecho del consumo y otro asistente afirma que eso que se consumió había generado muchas muertes. Luego toma la palabra una artista local y pregunta ofendida ¿Dónde está la artista para que nos cuente que estaba pensando? Tania luego toma el micrófono, visiblemente conmocionada o emocionada y dice “Gracias a los colombianos por estar aquí”. Esta frase hubiese tenido sentido en Estados Unidos, en Cuba o en cualquier otro lugar del mundo pero ¿en Colombia? Quizá esta última parte fue la más interesante de la performance, donde el público participó y se centró en el hecho del consumo ignorando por completo las voces de los “actores del conflicto”. Sin embargo como diría Jacques Rancière hay que abogar por “el espectador emancipado”. Este tipo de obras que intentan generar escándalo haciendo “participar” al espectador que no sabe que es lo que está presenciando, ya no tiene sentido hoy entrando en el siglo XXI. Esto hubiese tenido sentido en la década del setenta, en pleno apogeo del performance, pero hoy, ya no produce nada de nada sino aburrimiento y decepción. Al espectador hay que dejarlo en su lugar y no tomarlo por un imbecil.

El performance fracasó porque hubo mucho aparataje estelar y al mismo tiempo bastante decepción. El análisis del conflicto colombiano por parte de Tania Bruguera –si realmente lo hubo-, es bastante pobre y eso se ve en su performance. La ecuación: guerrilla + paras + cocaína = desplazados es bastante simplista, pues reproduce al pie de la letra, lo que hemos escuchado hasta la saciedad por los medios de comunicación que repiten como loros mojados lo que les dicta el Imperio: el verdadero mal es la cocaína. Esa es la visión de los Estados Unidos quienes financian gobierno tras gobierno, para acabar con ese mal, pero paradójicamente “el mal” persiste porque el principal consumidor es el primer mundo.

Pero en la mesa de los actores del conflicto hizo falta el Estado ignorado por la artista. Si se tratara de Cuba (país que ella crítica cada vez que puede como todos los cubanos exiliados en Miami), quizá la artista hubiese sido más incisiva, en cuestionar el Estado como origen mismo del problema, pero no, se quedó tibia. Luego de hablar con varios de los asistentes, la gran mayoría salió decepcionada y le oí decir a un joven estudiante mientras reía: “hubiera repetido la acción de La Habana, pero con una metralleta para que no fallará”. ¿Tanto le decepcionó para afirmar cosa tan terrible? Me pregunté en ese momento. La decepción siguió haciendo su curso, mientras se vaciaba el lugar y opacando la obra de Gómez-Peña que se desarrollaba al mismo tiempo en otro lugar de la Escuela de Artes.

Creo que Tanía Bruguera acaba de realizar una de sus peores acciones plásticas. Ella argumentará, que todo estaba fríamente calculado, que la decepción hacía parte de su performance, que en Colombia el origen del conflicto es la cocaína y para la prueba un botón: se consumió coca colombiana en Colombia. En fin, esta vez le hizo falta encomendarse a uno de sus deidades santeras para salvar el performance, pero algo falló y aparte del “escandalito” del polvillo, esa acción no generó nada de nada. ¿Será que ese nada de nada también hacía parte del performance?

Ricardo Arcos-Palma.

Bogotá 27 de agosto del 2009.

5 Opiniones sobre Vistazo crítico al decepcionante performance de Tania Bruguera

  1. Apuntes críticos 2009/08/27 at 4:00 pm

    Ricardo: muy buen vistazo crítico. Solo queda la duda de saber quién invito a esta “artista” a exponer en la Universidad.

    ¿No será que los que financiaron este evento son los que tienen que responder por las críticas?

    Ya sabiendo el tipo de “obras” que había realizado anteriormente la artista, ¿por qué una universidad estatal organiza una exposición con esta persona y luego los funcionarios públicos de la entidad educativa se retractan del tipo de actos que ofrecen?

    Que falta de seriedad.

  2. Involuntario 2009/08/27 at 8:56 pm

    Algunas precisiones que el texto de Arcos-Palma debe aclarar:

    1. Dice el texto: “El edificio de la Escuela de Bellas Artes de la Universidad”. Se renombró hace décadas como Escuela de Artes Plásticas.

    2. Dice: “Acto seguido vemos subir tres personajes quienes encarnan a un paramilitar, a una desplazada y a una guerrillera”. Con un poco de atención se abría notado que el primero era un lider de los desplazados, la segunda la hermana de una desplazada que posteriormente fue secuestrada y que actualmente está secuestrada y la tercera persona es una ex-guerrillera. El invitado paramilitar nunca se presentó públicamente, al parecer huyó minutos antes de comenzar el performance.

    3. Dice Arcos-Palma: “Otro estudiante salió a la defensa diciendo que era hipócrita condenar algo que era normal y cotidiano”. Que irresponsabilidad la de Ricardo Arcos-Palma al poner en boca de uno de sus estudiantes esas palabras, quisiera que precisara o por lo menos matizara lo que pone en boca de otro volviendo a escuchar la intervención:
    http://www.youtube.com/watch?v=m4zvy8QZjyY&feature=player_embedded

    4. Dice el texto: “Si se tratara de Cuba (país que ella crítica cada vez que puede como todos los cubanos exiliados en Miami)”. Un punto fundamental: Tania Bruguera es profesora en La Habana y parte de su obra se desarrolla en Cuba.

    5. A la cita dada en el texto de un anónimo que dice “hubiera repetido la acción de La Habana, pero con una metralleta para que no fallará” lo primero que hay que aclararle al despistado es que la acción fue en Venecia. Al autor del texto sólo me queda decirle que la agresividad del comentario sobra por completo, una muletilla de puro amarillismo crítico.

    Si la acción de Tania Bruguera fue decepcionante, algunas críticas al respecto no se quedan atrás.

  3. Lorena 2009/08/27 at 10:14 pm

    Nos sentimos ofendidos porque viene una extranjera a restregarnos un montón de clichés que, queramos o no, nos afectan porque los intentamos ignorar y odiamos que se refieran a nosotros de esa manera.
    Nos sentimos ofendidos porque, lastima nuestro ego, nuestro orgullo patrio, nuestro chauvinismo.
    Nos sentimos ofendidos porque nos lo restregó, sin delicadezas, sin vaselina.

    Lo encuentro absolutamente válido y efectivo. Algo logró, no lo dudo ni un segundo ( aunque nos estemos muriendo de la ira). Y por esto mismo la felicito.

    Increíble como desde su posición de poder, donde puede disponer como quiere y lo que quiere en un espacio y nadie le dice que no,( porque los organizadores debían estar al tanto), se generan respuestas desde una misma posición de poder, es decir, el director de la escuela que como director, decide parar el performance, y acto seguido da un discurso heroico muy similar al tema del que hablaban las personas en la mesa, y cómo acto seguido un estudiante después de dar su opinión es castrado fuera de la tarima por tres de sus profesores y amenazado por uno de ellos… ¿a qué estamos jugando?.

  4. Ricardo Arcos-Palma 2009/08/28 at 8:48 am

    Para involuntario.
    Sus aclaraciones son pertinentes y las agradezco

    1. La denominación de la Escuela ha cambiado hace décadas, cierto, pero el Edificio sigue guardando el mismo nombre: Bellas Artes.
    2. Peor aún, los actores del conflicto no son dos…
    3. Al respecto no tengo nada que aclarar.
    4. En ningun momento afirmé que ella no viviera en Cuba. Si lee el texto con cuidado solamente digo que ella critica al regimen como lo hacen los cubanos exiliados en Miami. Sin duda esto es valeroso y digno de elogiar. Esto no está en cuestión. Solamente que no lo hizo esta vez en su performance al respectivo estado, actor fundamental del conflicto.
    5. Aquí reproduzco las palabras de un joven estudiante.

    Es de anotar que mi vistazo crítico no tiene nada contra la artista Tania Bruguera a quien respeto. Mi vistazo crítico va dirijido a su decepcionante performance. No siempre las obras son un éxito y este es un caso visible. Aquí no hay nacionalismos, ni llamado al linchamiento de la artista, al menos por parte mía, que eso quede claro.
    Cuando se tocan temas tan sensibles como estos, uno esperaría que una artista de la talla de Tania Bruguera, se haya informado más al respecto. Ayer veía las noticias CM& donde las cámaras mostraban las lágrimas de una desplazada al ser recompensada -gracias a la campaña del noticiero-, por un generoso ciudadano con un empleo y estudio para sus hijos. Esta imagen vehiculada por los medios de comunicación colombianos, no difiere mucho del performance que presenciamos esa noche.
    A Bruguera le hizo falta ver el contexto y el lugar específico donde se realizaba el performance: qué hubiese pasado si el performance se desarolla en el Congreso Colombiano, o en otro estamento del Estado y no en una escuela de bellas Artes de una universidad pública? Ella hubiese realizado esta acción en la Pontificia Universidad Javeriana donde dió una charla dias antes?
    De otra parte, hablando con varias personas ayer, y seguró en los próximos días, la artista nos ha puesto ha hablar sobre arte y política y eso ya es un valor agregado post-performance. Termino diciendo que mis palabras están lejos de sentar una verdad. Es un punto de vista, como cualquier otro.
    Creo que no es sano para el arte, ni victimizar a la artista ni satanizarla: estamos criticando -al menos yo lo intento modestamente-, su obra y no a ella. La crítica de arte no siempre es elogiosa, afortunadamente.

  5. Victor 2009/09/12 at 12:15 pm

    Me llama la atención las ideas finales de la crítica y de la aclaración que se hace posteriormente: ¿Será que ese nada de nada también hacía parte del performance?… La crítica de arte no siempre es elogiosa, afortunadamente.

    Claro, en la Universidad Nacional sería mucho mas “encantadora” una crítica fuerte hacia el gobierno. Para las personas que solo vean de manera superficial la situación presentada en el evento la condenación es absoluta hacia el consumo de cocaína en la universidad nacional, pero creo que el punctum de la obra no es el escenario físico. La reflexión si es fuerte con respecto al consumo del espectador pasivo, del espectador del consumo que tiene que guardar silencio frente a las experiencias de lado y lado del conflicto. Me imagino que la bandeja se trasportaba a distancia de la mesa donde se declaraban los conceptos de héroe, que mejor que un ejemplo con un público que actuó en la medida de su falta de capacidad de asombro.