En defensa del Antiguo Hospital San Rafael

Destruido quedó el antiguo Hospital de Barrancabermeja, donde hasta hace poco funcionó la Universidad de La Paz, Unipaz, luego de ser vendido a unos empresarios antioqueños que pretendieron derribarlo completamente. Este increíble negocio fue realizado por la anterior administración departamental que orientó Hugo Heliodoro Aguilar Naranjo, quien decidió entregar este bien de carácter público y patrimonio cultural de los barranqueños, a manos de los intereses privados, que ni siquiera son de la región.
De tal manera, que se ha realizado una intensa labor, por parte de algunos sectores sociales, estudiantes y la Corporación Memoria y Patrimonio de Barrancabermeja, con el propósito de que la Alcaldía y los organismos competentes se pronuncien y tomen las acciones pertinente para la restitución del patrimonio, su reparación, devolución y conservación a la ciudad; al tiempo que el puerto petrolero permanece a la expectativa frente al destino final de su edificio, que se encuentra ubicado en el sector comercial, por donde transitan diariamente más del 70% de sus habitantes y los altos funcionarios de la administración municipal, que parecen haberse olvidado y han sido indiferentes frente al clamor ciudadano.
Aunque, la Alcaldía de Barrancabermeja, permanecía impasible frente a la destrucción de su patrimonio, la Personería Municipal intervino y paro los trabajos que se hacían al interior del edificio durante los primeros días del 2009.
Concepto del Ministerio de Cultura
En respuesta dirigida a Arnulfo Bastos Álvarez, miembro de la Corporación Memoria y Patrimonio, el día 23 de abril del presente año, con radicado No. 51367, y con copia al Alcalde de Barrancabermeja, el Director(E) de Patrimonio del Ministerio de Cultura, Enzo Rafael Ariza Ayala, puntualizó: Considerando que dicho inmueble (Antiguo Hospital San Rafael) fue identificado como patrimonio histórico del Municipio por el Acuerdo 018 Plan de Ordenamiento Territorial, en artículo 69, lo cual le profiere el reconocimiento como bien de interés cultural del ámbito municipal y en consecuencia queda sometido al régimen de dichos bienes regulados por las leyes 397 de 1997 – Ley de Cultura- y Ley 1185 de 2008. (SIC).
Ahora, frente a estas acciones de la Corporación Memoria y Patrimonio, de la ciudadanía barranqueña, el Alcalde, Ing. Carlos Alberto Contreras López, tiene la responsabilidad insoslayable de ejecutar las acciones que le corresponden y le confiere la ley.
No obstante, frente a la actual indiferencia de la Alcaldía, la comunidad de Barranqueña sólo quiere proteger, conservar, preservar y restaurar el patrimonio cultural de la ciudad, que los empresarios antioqueños destruyeron sin que el Alcalde se pronunciara ni tomara las acciones de ley correspondientes, como lo ordena nuestro ordenamiento jurídico y constitucional.
Ing. Carlos Alberto Contreras López, la puesta en escena de una mirada comienza con la apropiación de la territorialidad, que no es otra cosa que la valoración del espacio y la producción simbólica que en él se expresa y que dan cuenta del entramado de relaciones y formas de concebir los imaginarios colectivos, a la hora de asumir ideales y utopías desde aquello que nos genera la dinámica social de la identidad cultural.
Por eso, la comunidad de barrancqueña, espera Donde el amor es la Clave, como reza el Plan de Desarrollo de Barrancabermeja, un verdadero acto de amor por la ciudad, porque el amor no sólo es una expresión desde lo espiritual sino que se materializa en la realidad. Por eso, Ing. Carlos Alberto Contreras López, Alcalde de Barrancebermeja, ahora usted tiene la palabra.
Victor Hugo Garavito

2 Opiniones sobre En defensa del Antiguo Hospital San Rafael
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2013/05/24 at 2:44 pm
2013/05/23 at 11:38 pm
2013/05/23 at 11:03 pm
Hace algunos años, el Arq. Jacques Aprille-Gnisset (Autor de la Génesis de Barrancabermeja -1966) ) nos decía que le sorprendía gratamente que Barrancabermeja tenía en su equipamiento urbano una gran cantidad de monumentos a las luchas obreras, populares, en general a la cultura obrera (hacía referencia al cañón hecho por los obreros gaitanistas en los talleres de Tropical Oil Co. En 1948, la estatua a Pipatón, el cacique Yariguí, y otros más), lo que quizás el Maestro Aprille no sabe, es que son precisamente los hijos y nietos de quienes construyeron la historia del siglo XX de la ciudad, los más indolentes en términos de la preservación y defensa de los símbolos, íconos, edificios, y en general de todo lo que le pueda decir a las futuras generaciones, y a los desprevenidos turistas que llegan o lleguen a la ciudad, del gran aporte de ellos a la historiografía nacional.
Instancias oficiales, como la Administración Municipal, o desde las entidades del Estado, (Cormagdalena, Ecopetrol S.A.) han hecho acciones desde hace varios años para borrar lentamente la huella que dejaron nuestros antecesores. Recordemos la destrucción del Edificio de la antigua Adenavi, que databa de los años 40, la lenta destrucción por parte de Ecopetrol de lo dejado por Tropical, la supresión del pito que marcaba el inicio y la jornada diaria, no de los obreros sino de la ciudad en su conjunto.
El caso del edificio del antiguo Hospital San Rafael, primer edificio público de la ciudad (1928), solo evidencia la indolencia no solo de la Administración actual, sino del conjunto de la sociedad barranqueña, que quizás se siente avergonzada de lo que fue la ciudad, de lo que representó para los sectores obreros, populares y democráticos de este país…
Quizás la ciudad aplaude el nuevo orden, donde lo comercial y sobre todo si suena a paisa, es lo que debe ser …!!! Como si fuera el preámbulo de un destino manifiesto para toda la Nación…!!!
Mucho se habla en la ciudad, desde todos los sectores, sobre todo, y especialmente desde aquellos que se denominaron así mismo “vanguardias” de algo … “gloriosos” de algo…
Algo, de lo que al ritmo en que van las cosas, no será sino un recuerdo en algunos libros que pocos abren, en unas fotos ajadas que nadie conoce, y por que no: en unas historias hasta pobremente contadas.
Quizás, y eso esperamos y luchamos algunos pocos, la ciudad recuerde lo que significó en el pasado, y logre despertar del letargo, y del encantamiento, de la pesadilla de tres décadas de agresión contra ella y empiece a reconstruir su pasado, y de paso ( de carambola – para usar el barranqueñol) a plantearse el futuro.
Arturo Moncada R.
Corporación Memoria y Patrimonio
Corrijo una ligereza en el dato sobre el libro del Maestro Jacques Aprille – Gnisset, Jacques. (Génesis de Barrancabermeja. Barrancabermeja: Inupaz 1997.)