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tiebreak

A veces uno lee un texto hasta el final para comprobar si sus primeras impresiones eran o no el producto de la necesaria mala leche que debe tener todo lector. Luego, por el camino, el desastre se suele confirmar, y uno va arqueando las cejas más y más. Es lo que me pasó cuando leí completo el reportaje con Nicolas Bourriaud que Carlos Jiménez publicó en la revista Babelia de El País y que, comedidamente, rebotó para sus amigos de Esfera Pública. Hablando por lo demás de rebotar, un detallito tenístico al final de la emisión.

Vamos a suponer que Nicolas Bourriaud sí dijo todo lo que Carlos dice que dijo, y vamos a suponer que, con tal cual detalle, Carlos lo reprodujo fielmente. Podría ser que Bourriaud fuera más perspicaz de lo que sale en el reportaje, aunque también podría ser que hubiese dicho alguna barrabasada adicional y que Carlos la hubiera descartado. Presumamos por lo tanto un empate. Sin tiebreak.

Van, pues, unas citas debidas al gran comisario que no se comporta como los otros grandes comisarios. Luego, los comentarios.

Cita:

“Fue visitando por primera vez la ciudad [Murcia] cuando tuve la idea de la exposición. Quedé fascinado por el hecho de que se compone actualmente de múltiples estratos históricos que, como los trazados de la ciudad árabe y los numerosos vestigios de la civilización musulmana, afloran bajo el presente europeo. Esta sedimentación histórica resulta una suerte de yacimiento arqueológico a cielo abierto en el cual el pasado y el presente coexisten y se reflejan mutuamente”.

Comentario:

No entiendo la fascinación del comisario, ya que la afirmación que hace aplica a cualquier ciudad con más de un siglo de existencia. ¿O no es cierto que toda ciudad más o menos vieja se compone de múltiples estratos históricos? Y, claro, no existe ninguna ciudad, ni siquiera de las más recientes, en la que el pasado y el presente no coexistan y se reflejen mutuamente. ¿Estará, pues, Bourriaud descubriendo el agua tibia?

Cita:

“El pasado no está mecánicamente abocado inevitablemente a la nostalgia. Pienso que el pasado nos da herramientas para entender el presente. Para decir algo sobre nuestro presente. El presente es lo que verdaderamente importa. La historia es una caja de herramientas y tenemos que usarla ahora que se impone la amnesia globalmente”.

Comentario:

Aparte del doble adverbio en “mente” (mecánicamente/inevitablemente), que es muy feo, eso de que el pasado sirve para entender el presente constituye el más elemental de los clichés que se pueden expresar sobre la historia. Dicho de otro modo, nos quieren volver a dar más agua tibia. Eso sí, un agua tibia que brota de una fuente pomposa y solemne. Pero, despuesito, viene el aserto increíble de que ahora la amnesia se impone globalmente. ¿Y eso de dónde lo sacan? O sea, ahora que se publican más libros de historia que nunca antes, ahora que la gente viaja con más facilidades que nunca a conocer los escenarios del pasado, ahora hay arqueólogos hasta en la sopa, ahora que el internet puso material histórico en manos de cualquiera, ¿hay más amnesia que hace, digamos, cincuenta años? Jiménez y Bourriaud nos quedaron debiendo las pruebas.

Cita:

“Yo, francamente, no soy un artista; si lo fuera, si fuera un artista, no sé… ¡ufff¡”.

Comentario:

Bueno, gracias a Dios que no es un artista, porque una instalación con tanta agua tibia… ¡ufff!

Cita:

[Comparando a Londres con París] “Pienso que en Londres la escena artística es más fuerte en este momento porque también hay un mercado más fuerte”.

Comentario:

Menos mal que los comisarios ya no se andan por las ramas del delirio rendentor diferenciando la escena artística del mercado. Traducción: el mercado es el arte y el arte es el mercado. Vaya una conclusión más deprimente.

Viene luego la comparación del arte con el tenis, que merece citarse in extenso.

Cita:

[Para orientarse en la confusión del arte] “hay que pensar en el tenis. La primera vez que ves un partido sólo observas a dos tontos que intercambian una pelota sobre una cancha. Pero si te interesas por el tenis más y más, al final puedes distinguir entre un servicio de John McEnroe y otro de Rolf Lader. Luego resulta definitivo contrastar el arte con la realidad en la cual vivimos. En ese contraste, en esa especie de gap existente entre ambos, se puede entender mejor el arte y mejor lo que ahora mismo está sucediendo”.

Comentario:

Los artistas aquí considerados deben estar agradecidos a más no poder porque los están mirando muy atentamente para distinguirlos por el servicio. Me pregunto yo: ¿cuántos ases metió Jackson Pollock en su último partido antes de montarse en el famoso Oldsmobile, borracho como una cuba, para ir a estrellarse contra quién sabe qué pared o árbol y morir hecho un acordeón? Hay, en efecto, un gap difícil de entender en estas audaces comparaciones. Entre otras, ¿quién es Rolf Lader? El único nombre que se parece es el del australiano Rod Laver, que en su época era chiquito pero matón con la raqueta.

Cita:

“El arte no es tan diferente de las otras actividades humanas. Y los problemas son los mismos en arte que en otros aspectos de la vida humana. No es sólo la hiperinflación de los precios del arte es la hiperinflación general de los precios”.

Comentario:

Difícil una colección de trivialidades mayor. El arte sí que es muy diferente de las otras actividades humanas. ¿O en qué se parece la vida de un artista a la de un contador y a la de un recoge bolas de Wimbledon? De otro lado, la hiperinflación general de los precios es un producto de la imaginación de Bourriaud, porque desde que la China puso a sus grandes hordas trabajadoras a producir siete días a la semana, los precios de la mayoría de las mercancías no han hecho otra cosa que bajar en el mundo. ¿No lo habrán notado ni Bourriaud ni Jiménez?

De cara a esta serie de banalidades dichas en tono mayor, me asalta una vieja preocupación: ¿por qué será que los discípulos del muy agudo y flemático ajedrecista Marcel Duchamp son tan perezosos a la hora de utilizar la lógica y la inteligencia? Si quieren insistir en que estamos ante un territorio brillantemente conceptual, lo mínimo sería que utilizaran los conceptos con cuidado.

Andrés Hoyos

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http://www.elpais.com/articulo/arte/Arqueologia/cotidiano/elpepuculbab/20080126elpbabart_1/Tes/

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Aclaración del moderador: Esfera Pública ha publicado -con consentimiento del autor y por decisión del moderador- en esta y otras ocasiones artículos que Carlos Jiménez ha escrito para Babelia y el diario “El País” de Cali. Lo hace también con otros espacios como ::salónKritik::, Arte nuevo, Brumaria y Transform. Por lo tanto, el artículo no fue “rebotado” por Carlos Jiménez sino por el moderador.

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