Quantcast

Campo de Batalla

La maestra Beatriz González hace una visita guiada por “Marca Registrada”, la muestra retrospectiva de los Salones Nacionales de Artistas que estuvo expuesta en el Museo Nacional entre los meses de octubre de 2006 y enero de 2007.

Un video publicado en Youtube por Calleja Groove

Presentación

Los curadores Cristina Lleras, Ángela Gómez, Carolina Vanegas, Juan Ricardo Rey, Juan Darío Restrepo y Beatriz González, se aproximaron a la historia del Salón desde dos grandes interrogantes: ¿Cuál ha sido la relación del Salón con el arte colombiano? y ¿Los cambios del programa  han tenido repercusiones en el arte?

Para responder estas preguntas los investigadores delimitaron seis períodos cronológicos que obedecen a los cortes temporales, generacionales y conceptuales que se presentaron. La exhibición está dividida en estos mismos espacios y presenta en cada uno, la selección de 80 obras, no todas ganadoras, que permiten ver qué pasaba en el arte, cómo se transformaba el Salón y qué ocurría con la crítica. Asimismo, en la sala permanente Ideologías, arte e industria se exhiben piezas relacionadas con el primer Salón de Artistas Colombianos, un evento realizado en 1931, que se considera como el antecedente de los salones por el apoyo que recibió del gobierno en ese momento.

En esta exposición los curadores buscan retomar la discusión fundamental del Salón: la obra de arte, que algunas veces ha sido relegada a los debates sobre la validez de su función o la eficiencia de su organización.

Sobre Marca Registrada

La muestra presenta una mirada retrospectiva del Salón con el propósito de reflexionar sobre la relación que existe entre este programa y la historia del arte colombiano, y evidenciar cómo sus transformaciones y cambios están ligados a los procesos de producción artística en el país.

Marca Registrada se presenta en el marco de la versión 40 del Salón Nacional de Artistas y con ella el Museo Nacional contribuye a la construcción y difusión de conocimiento sobre el arte colombiano.

La exposición es una realidad gracias al apoyo de la Fundación Museo Moderno de Barranquilla, Go Guía del Ocio y la Asociación de Amigos del Museo Nacional de Colombia.

Salón Nacional de Artistas, 40 versiones/66 años
El Salón Nacional de Artistas nació en el año de 1940, inscrito dentro de las políticas de Extensión Cultural que emprendieron los gobiernos liberales del periodo denominado La República Liberal (1930-1946), bajo la  premisa de que el arte tenía una función social importante y con el propósito de consolidar un espacio para democratizar la cultura y promover la creación de un arte propio.

El Salón se concibió no sólo como un escenario para presentar la producción plástica sino como un medio para que el espectador entrara en contacto con el arte y sirviera de estrategia a largo plazo para la creación de nuevos públicos.

Sin embargo, desde sus orígenes la función y la organización del Salón han sido fuertemente cuestionadas. Hoy en día, las 40 versiones, en 66 años, hablan de su importancia al haber sobrevivido a 20 periodos presidenciales con políticas distintas y  programas a corto plazo. Pese a haberse interrumpido en varias ocasiones, la constante de su realización logró consolidarlo como un espacio fundamental: una  Marca Registrada, que permite entender qué ha pasado en la producción artística nacional desde mediados del siglo XX.

Marca Registrada, una mirada retrospectiva al Salón

Los curadores Cristina Lleras, Ángela Gómez, Carolina Vanegas, Juan Ricardo Rey, Juan Darío Restrepo y Beatriz González, se aproximaron a la historia del Salón desde dos grandes interrogantes: ¿Cuál ha sido la relación del Salón con el arte colombiano? y ¿Los cambios del programa  han tenido repercusiones en el arte?
Para responder estas preguntas los investigadores delimitaron seis períodos cronológicos que obedecen a los cortes temporales, generacionales y conceptuales que se presentaron. La exhibición está dividida en estos mismos espacios y presenta en cada uno, la selección de 80 obras, no todas ganadoras, que permiten ver qué pasaba en el arte, cómo se transformaba el Salón y qué ocurría con la crítica. Asimismo, en la sala permanente Ideologías, arte e industria se exhiben piezas relacionadas con el primer Salón de Artistas Colombianos, un evento realizado en 1931, que se considera como el antecedente de los salones por el apoyo que recibió del gobierno en ese momento.
En esta exposición los curadores buscan retomar la discusión fundamental del Salón: la obra de arte, que algunas veces ha sido relegada a los debates sobre la validez de su función o la eficiencia de su organización.

Arte sin revolución (1940-1952)
Los 9 salones nacionales que se llevaron a cabo en este período recogieron de manera simultánea tres momentos importantes para el arte colombiano: el final de la pintura académica de principios de siglo XX, la consolidación de los artistas que buscaban un arte americano y la aparición de los artistas modernos que terminaron por imponerse en el período siguiente.
La crítica, incipiente en ese momento, giró en torno al debate sobre si el arte debía seguir apegado a los conceptos clásicos o abrirse a nuevas propuestas.
En este espacio se exhiben obras de Ignacio Gómez Jaramillo, Enrique Grau, Carlos Correa, Débora Arango, Miguel Díaz Vargas, Ramón Barba, Josefina Albarracín, Hena Rodríguez, José Domingo Rodríguez, Luis Alberto Acuña y Pedro Nel Gómez.

Voluntad de hacer pintura moderna (1957-1964)

El Salón se interrumpió durante la dictadura del General Rojas Pinilla, pero la transformación en el arte no se detuvo y estuvo de la mano del ambiente artístico alimentado por la creciente actividad de galerías como Bucholz, El Callejón y Galerías Centrales de Arte; la aparición de la crítica de arte, en la que contribuyeron especialmente, Marta Traba (radicada en Colombia desde septiembre de 1954 y cuya labor crítica se inicia en 1955), Walter Engel, Casimiro Eiger; y el surgimiento de revistas especializadas como Prisma (1957) y Plástica (1956-1960).
Durante los 7 salones que se realizaron en este periodo se consolidó un lenguaje moderno y autónomo tanto en la pintura como en la escultura. Este fue un período de transición en el cual se generó una ruptura entre dos generaciones y en el que se incluyeron categorías como el dibujo, el grabado y la cerámica dentro del reglamento del Salón.
Los premios adjudicados en estos salones fueron representativos del cambio de visión en el arte colombiano y consolidaron las carreras de los artistas que más tarde serían reconocidos como la generación introductora del arte moderno en Colombia.
La selección de obras incluye piezas de Lucy Tejada, Fernando Botero, Enrique Grau, Alejandro Obregón, Luis Ángel Rengifo, Augusto Rendón, Guillermo Wiedemann, Eduardo Ramírez Villamizar, Juan Antonio Roda, Beatriz Daza y Edgar Negret.

Todas las tendencias (1965-1969)

En la escena apareció una nueva generación que generó controversia y en ella Marta Traba identificó tres síntomas: “uno es el renacimiento del dibujo; otro, el erotismo como valor; y el tercero, la nacionalización del «pop-art»”.

La crítica alimentó el debate entre la irrupción de esa nueva generación y la permanencia de los premios en los artistas que por derecho propio ganaron el reconocimiento como la  generación moderna del país.
Durante este  lustro, en que se realizaron 5 salones, se dejó de lado la clasificación técnica. Los premios otorgados fueron patrocinados por la empresa privada. Hubo una fuerte presencia del dibujo y el grabado que fue la constante en la década siguiente.
En este período se presentan piezas de Norman Mejía, Beatriz González, Pedro Alcantara Herrán, Álvaro Barrios, Luis Caballero, Santiago Cárdenas, Feliza Bursztyn y Carlos Rojas.

Espectador de un funeral (1970-1981)
En medio de una escena artística conservadora y academicista hizo presencia el arte comprometido y el arte conceptual, en los 8 salones que se llevaron a cabo durante este periodo. Adicionalmente, en 1976, se crearon los Salones Regionales como estrategia para cubrir racionalmente todos los rincones del país. La fotografía se premió por primera vez.
La discusión crítica abanderada por los propios jurados ante la ausencia de Marta Traba que había abandonado el país,  se centró en dos puntos. En primer lugar, la organización del salón y  segundo, en el cuestionamiento sobre qué tan nacional era este programa.
En este espacio se exhiben obras de Beatriz González, Alfonso Quijano, Bernardo Salcedo, Diego Arango, Antonio Caro, María de la Paz Jaramillo, Clemencia Lucena, Juan Antonio Roda, Alfredo Guerrero, Álvaro Barrios, Santiago Cárdenas, Antonio Caro, Juan Camilo Uribe, Fernell Franco, Grupo El Sindicato, Antonio Iginio Caro y Alicia Barney.

Los Salones Nacionales se reanudan: ensayo y error (1985-1989)

Durante este lapso de tiempo se realizan 4 versiones. Los Salones Regionales se interrumpen y se intenta como recurso intermedio ubicar el Salón en ciudades capitales. Hubo confrontación entre los jóvenes que se expresaban con técnicas no convencionales y los que lo hacían por medio de técnicas tradicionales como la pintura y la escultura.
La crítica cuestionó las limitantes y las deficiencias de la organización para realizar el Salón a nivel nacional.
Las piezas que se seleccionaron son de María Victoria Girón y Álvaro Velásquez, Óscar Muñoz, Rosemberg Sandoval, Miguel Ángel Rojas y Bibiana Vélez.

Subexpuesto (1990-2004)
En estos 7 salones se hizo énfasis en las líneas temáticas, que en el caso puntual de los salones efectuados en 1996 y 1998 determinaron el tipo de propuesta presentado por los artistas. La producción se caracterizó por el predominio de los medios masivos y las taxonomías, así como el registro de proyectos socio-artísticos a través de la fotografía. Durante este periodo también comienza una etapa de experimentación curatorial en la que el curador con base en la investigación, sea quien convoque a los artistas. Se reabrieron los Salones Regionales.
El debate estuvo centrado en comentarios sobre los ajustes que se le hicieron a la organización. Críticos como Jaime Cerón y José Ignacio Roca apoyaron el viraje hacia las prácticas curatoriales.
Las obras que se presentan son de Luis Roldán, Pablo Van Wong, José Antonio Suárez, María Fernanda Cardoso; Juan Fernando Herrán, Alfonso Suárez, María Teresa Hincapié, Elias Heim, José Alejandro Restrepo, Ana Claudia Múnera, María Elvira Escallón, Johanna Calle y Óscar Muñoz.

Colecciones Arte

Lugar Museo Nacional de Colombia, Sala de Exposiciones Temporales Gas Natural, primer piso
Bogotá (Colombia)

Fecha 2006-10-19 a 2007-01-14

Costo Boleto de ingreso al Museo

Curador(es) Cristina Lleras Figueroa, Carolina Vanegas, Juan Ricardo Rey, Juan Darío Restrepo, Ángela Gómez y Beatriz González